
La exposición más reciente de Marcel Dzama, «I am the Sun, I am the New Year», en la Galería OMR de Ciudad de México es un viaje por la historia del arte y sus fantasmas, abordando episodios notables como el asesinato del poeta Federico García Lorca y los amoríos del artista dadaísta Marcel Duchamp con la escultora brasileña María Martins. Conformada por 43 obras, la muestra presenta un universo donde el ajedrez, las referencias a la naturaleza y las figuras fantásticas cobran vida, aludiendo a la resistencia y esperanza frente a la tensión política actual. Dzama subraya que, a través de su arte, se propone mantener vivas las voces de artistas históricos, como Francisco de Goya, trayendo sus advertencias y mensajes a las nuevas generaciones y enlazándolos con los desafíos contemporáneos.
El diálogo con la historia se refleja también en la actualidad a través de obras críticas, como el retrato satírico de Donald Trump, que evoca la célebre pieza de René Magritte. Esta cápsula artística es una catarsis ante retóricas extremistas, amalgamando frustración y esperanza bajo la luz de un mundo incierto. Dzama, oriundo de Winnipeg, recuerda sus inviernos en Canadá como el semillero de su creatividad, periodo en el que creaba figuras y titiriteras, un hábito que perdura en su trabajo sensible y humorístico. La influencia de México es notoria en su arte, tras una residencia en Guadalajara, con el país sirviendo como fuente de inspiración y segundo hogar, integrando sus vibrantes colores y tradiciones en su práctica artística.
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