Manuel Domínguez, el reputado cocinero oriundo de O Carballiño, Ourense, cierra el capítulo de su restaurante Lúa en Madrid tras 21 años de historia. El establecimiento, conocido por haber sido pionero en ofrecer un menú degustación sin carta y haber ostentado una estrella Michelin desde 2015 hasta 2024, cerró sus puertas el pasado 31 de enero. Domínguez, de 50 años, afirmó que el cierre se debe al fin de un ciclo y a la necesidad de preservar su salud mental. La decisión llega tras varios intentos de reformular el restaurante para acercarlo a un público más amplio, pero sin éxito en la consecución de un equipo estable. A lo largo de su trayectoria, Lúa se había convertido en un refugio y lugar de encuentro para diferentes personalidades, desde políticos y artistas hasta periodistas y músicos.
El camino de Domínguez hasta el éxito no fue fácil. Inició el primer Lúa en 2005 en la calle Zurbano de Madrid con recursos limitados, pero un flujo constante de creatividad culinaria. El traslado a un local más amplio en la calle Eduardo Dato en 2012 marcó un nuevo capítulo, aunque cargado de desafíos personales y profesionales, incluidos el fallecimiento de su padre poco después de abrir el nuevo espacio. A pesar de las dificultades, Lúa se consolidó como un lugar donde la gastronomía se combinaba con el trato personalizado y la creación de una comunidad. Aunque Domínguez critica la despersonalización y el «aburguesamiento» del sector gastronómico actual, mantiene la esperanza de un posible regreso de Lúa, transformado en un espacio más pequeño y acogedor. Antes, tanto él como su socia María Morales planean desconectar para volver renovados.
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