En un esfuerzo por consolidar a Madrid como un destino urbano de referencia a nivel internacional, la concejala delegada de Turismo, Almudena Maíllo, ha presentado el nuevo Plan Estratégico de Turismo para el periodo 2024-2027. El acto se llevó a cabo en el marco del Consejo de Turismo de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM-CEOE), donde Maíllo también aprovechó para hacer un balance de la evolución del sector durante 2024 y los primeros meses del presente año.
Acompañada por destacados miembros del sector, como el presidente del Consejo de Turismo de CEIM, Gabriel García Alonso, y la vicepresidenta Mar de Miguel, Maíllo destacó la relevancia de la capital española como un destino urbano de clase mundial. Subrayó que uno de los ejes centrales de la estrategia para 2025 será la redistribución de los flujos turísticos, con el objetivo de poner en valor todos los barrios de Madrid y así enriquecer la experiencia tanto de visitantes como de los residentes locales.
El impacto económico del turismo en la capital es innegable. En 2024, el gasto internacional alcanzó los 16.117 millones de euros, reforzando la posición de Madrid en el mercado global. Maíllo reafirmó el compromiso del Ayuntamiento por fomentar un turismo de calidad y anunció la implementación de nuevos indicadores para evaluar el éxito de las estrategias puestas en marcha.
En el encuentro, la colaboración público-privada se destacó como una pieza clave en el desarrollo turístico de la ciudad. Representantes de importantes agrupaciones como Hostelería Madrid, la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM), IFEMA Madrid, La Noche en Vivo y la Confederación Madrileña de Transporte de Autobús, estuvieron presentes, manifestando su apoyo a las iniciativas del consistorio madrileño.
El enfoque integral de este nuevo plan busca no solo atraer a más visitantes, sino también asegurar que los beneficios del turismo se extiendan de manera equitativa por todo el territorio urbano, garantizando la sostenibilidad y la calidad de vida de la ciudadanía. Esta estrategia se perfila como un modelo a seguir para otras grandes ciudades que buscan equilibrar el desarrollo turístico con la preservación de su identidad local y el bienestar comunitario.