

En el corazón de Madrid, la emblemática Puerta del Sol se convierte en un espacio de reflexión y arte, gracias a una instalación interactiva que busca concienciar sobre la importancia del agua como recurso esencial. La Fundación Canal de Isabel II, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, ha desplegado una ilustración anamórfica de 97 metros cuadrados titulada «Planeta azul, ¿planeta agua?», que estará disponible al público de forma gratuita hasta el próximo 14 de julio.
Esta obra forma parte de la programación especial conmemorativa del 175 aniversario de Canal de Isabel II y el 25 aniversario de la Fundación Canal, coincidiendo con el Año del Medio Ambiente en la Comunidad de Madrid. La instalación no solo destaca por su tamaño, sino por su innovadora técnica que utiliza principios de perspectiva y óptica para crear una ilusión que solo se percibe adecuadamente desde un ángulo determinado, incentivando a los visitantes a participar activamente en la experiencia visual.
«Planeta azul, ¿planeta agua?» ha sido realizada por los artistas Pilar Balsalobre y Carlos Jiménez. Su diseño presenta un socavón en el suelo de la plaza, donde flotan esferas que simbolizan diferentes aspectos del agua: una representa el planeta Tierra, otra el volumen total de agua en el planeta, revelando que aunque el agua cubre el 70% de la superficie terrestre, en realidad solo constituye un 0,001% de su volumen total. Además, se muestran dos esferas más pequeñas que ilustran el escaso volumen de agua dulce y la aún menor fracción disponible para el consumo humano.
Este proyecto también cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, que ha instalado un panel informativo para detallar la estrategia medioambiental de la ciudad respecto a la gestión y uso responsable del agua, un recurso cuyo cuidado y preservación es una seña de identidad para los madrileños. Históricamente, Madrid se ha destacado por una gestión eficiente del agua, lo que constituye un motivo de orgullo para sus habitantes.
La instalación no solo invita a la contemplación, sino que también apela a la consciencia colectiva sobre el uso y conservación del agua, promoviendo una cultura de sostenibilidad que es esencial para el futuro del planeta. En un contexto en el que los recursos hídricos son cada vez más escasos, iniciativas como esta son cruciales para recordar que el disfrute del agua no debe darse por sentado.
