

Madrid cerró 2025 con 27.097 nacimientos y 26.533 defunciones, según la revisión anual del padrón municipal a 1 de enero de 2026 que la Junta de Gobierno aprobó este lunes. Son 564 personas de saldo natural positivo, el primer dato en verde desde 2019, cuando se rompió la racha en negativo arrastrada durante la pandemia y los años posteriores.
La vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, presentó las cifras tras la reunión semanal del Ejecutivo local. La capital se queda en 3.497.277 empadronados, 30.647 menos que un año antes (-0,87%), aunque se mantiene por encima del umbral de los 3,5 millones que rozó en 2024.
El crecimiento vegetativo mide la diferencia entre nacimientos y defunciones, sin contar a quien llega o se va de la ciudad. Que vuelva a estar en positivo después de seis ejercicios indica que la natalidad ha resistido lo suficiente para superar a la mortalidad, un equilibrio que se rompió tras la covid y que en buena parte de las grandes ciudades españolas sigue invertido.
El dato no implica un repunte estructural de los nacimientos: 27.097 alumbramientos sigue siendo una cifra modesta para una población que supera los 3,4 millones. Pero rompe una secuencia y obliga a matizar el discurso del invierno demográfico continuo en la capital.
El 80,6% de los empadronados tiene nacionalidad española y el 19,4% es extranjero. Si se mira el lugar de nacimiento, la fotografía cambia: el 30,5% de los residentes nació fuera de España. Las mujeres siguen siendo mayoría, con el 53% del padrón.
El saldo migratorio exterior aportó 106.117 personas en 2025, con Venezuela, Colombia y Estados Unidos como principales países de procedencia. Es la línea que sostiene el padrón frente a las salidas internas.
Frente a esa entrada exterior, el saldo migratorio interior fue de -37.957 habitantes. La mayoría se trasladó a otros municipios de la Comunidad de Madrid y, en menor medida, a provincias limítrofes como Toledo y Guadalajara. Es un patrón ya conocido: precio de la vivienda alto en la almendra central, oferta más barata en el corredor del Henares, en el sur metropolitano y en los municipios manchegos bien conectados por Cercanías.
A esos movimientos se suma la depuración del propio padrón. Las bajas por caducidad y por inscripciones indebidas dejaron un saldo negativo de cerca de 100.000 personas. Es el efecto mecánico de una normativa que obliga a renovar la inscripción cada cierto tiempo, sobre todo a los residentes extranjeros sin permiso permanente, y que no refleja salidas reales sino regularización administrativa.
Por distritos, Vicálvaro, Villa de Vallecas y Barajas son los que más crecen, en línea con los desarrollos urbanísticos del este y sureste de la ciudad. En el otro extremo, el distrito Centro lidera las pérdidas, una tendencia que venimos observando desde la última revisión padronal y que combina precio de la vivienda, peso del alquiler turístico y envejecimiento del parque residencial.
Carabanchel y Puente de Vallecas siguen siendo los distritos más poblados de la ciudad, una posición que mantienen desde hace décadas y que no se mueve con los vaivenes anuales del padrón.
El padrón refuerza la imagen de una capital que sigue atrayendo migración exterior y que lidera las previsiones de crecimiento del PIB en España, pero que expulsa población hacia su corona metropolitana. La combinación describe un mercado tensionado: empleo que tira, vivienda que aprieta y movilidad residencial que se desplaza fuera del término municipal.
La revisión completa del padrón está disponible en el portal del Ayuntamiento de Madrid, que actualiza los datos definitivos a 1 de enero junto con el desglose por distrito, barrio y nacionalidad.
El padrón municipal a 1 de enero de 2026 registra 3.497.277 empadronados, 30.647 menos que el año anterior. La capital mantiene una población por encima de los 3,4 millones, cerca del máximo histórico que rozó los 3,53 millones en 2025.
Es la diferencia entre nacimientos y defunciones en un periodo. Madrid registró en 2025 un saldo positivo de 564 personas (27.097 nacimientos frente a 26.533 fallecimientos), el primer dato favorable desde 2019. Es relevante porque rompe seis años seguidos de saldo natural negativo.
El saldo migratorio exterior fue positivo en 106.117 personas, pero el interior fue negativo en 37.957 vecinos que se mudaron a otros municipios de la Comunidad de Madrid o a provincias cercanas como Toledo y Guadalajara. A eso se suman cerca de 100.000 bajas por caducidad e inscripciones indebidas, una limpieza administrativa que reduce el cómputo total.
Vicálvaro, Villa de Vallecas y Barajas son los distritos que más suman, ligados a los nuevos desarrollos del este y sureste. El distrito Centro encabeza las pérdidas. Carabanchel y Puente de Vallecas se mantienen como los más poblados.
Las principales procedencias del saldo migratorio exterior de 2025 son Venezuela, Colombia y Estados Unidos. El 19,4% del padrón tiene nacionalidad extranjera y el 30,5% de los residentes nació fuera de España.
