En el marco de una iniciativa que comenzó en 2002, la Comunidad de Madrid ha consolidado un sistema de atención para personas mayores y en situación de dependencia que abarca una amplia red de servicios ubicada en 14 residencias y 14 Centros de Día distribuidos en diversos distritos de la capital, incluyendo Latina, Arganzuela, Villaverde, Vicálvaro, Puente de Vallecas y Ciudad Lineal. Además, este sistema se extiende a municipios como Estremera, Tres Cantos, Getafe, Torrejón de Ardoz, Colmenar Viejo, Boadilla del Monte, Humanes de Madrid y Valdemoro.
El plan, conocido como Plan Velocidad, surgió como una colaboración público-privada destinada a ofrecer servicios esenciales a los adultos mayores. Estos servicios incluyen alojamiento, manutención, cuidado personal, atención gerontológica y rehabilitadora, además de atención psicológica, social, asistencia religiosa, peluquería, podología y transporte. El modelo no solo ha tenido un impacto significativo desde su implementación, sino que también ha servido de inspiración para futuros proyectos de infraestructura social.
El Gobierno regional planea expandir esta red a un ritmo considerable, con el objetivo de construir 40 nuevas residencias y 40 Centros de Día adicionales antes del año 2030. Este proyecto ambicioso implicará una inversión de 500 millones de euros y sigue el mismo modelo que hasta ahora ha demostrado ser exitoso y eficaz en brindar apoyo a la población envejecida de la región.
La Comunidad de Madrid ya ha recibido un total de 85 solicitudes de ayuntamientos interesados en participar en esta expansión mediante la cesión de parcelas municipales. Esta respuesta positiva de las autoridades locales sugiere un fuerte interés por parte de los municipios en mejorar y ampliar sus servicios sociales.
El Plan Velocidad y su expansión proyectada refuerzan el compromiso de la Comunidad de Madrid con el bienestar de sus ciudadanos mayores y en situación de dependencia, brindándoles atención continua y de calidad en instalaciones adecuadas. Con esta iniciativa, la región no solo aborda las necesidades actuales de una población cada vez más envejecida, sino que también se prepara para los desafíos futuros en el ámbito de la asistencia social.