
En un hito sin precedentes desde la crisis económica de 2008, la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2025 ha revelado que la tasa de paro ha descendido al 6,6%, consolidándose como el valor más bajo registrado en 17 años. Este descenso marca una notable recuperación del mercado laboral y posiciona la tasa actual 3,3 puntos por debajo de la media nacional, que sigue mostrando signos de recuperación tras varios años de medidas económicas y reformas estructurales.
La mejora en los índices de empleo coincide con varias políticas implementadas para estimular el crecimiento económico y la creación de empleo en sectores clave. Específicamente, el impulso a las industrias tecnológicas y energías renovables ha generado una demanda sostenida de personal calificado, mientras que las inversiones en infraestructuras han revitalizado el empleo en la construcción y sectores relacionados. Asimismo, el incremento en la inversión extranjera directa ha potenciado la creación de nuevos puestos de trabajo y ha favorecido el repunte de pequeñas y medianas empresas.
Los expertos señalan que el sector servicios, tradicionalmente uno de los motores de la economía, ha mostrado una recuperación sólida, impulsado por el turismo y el comercio digital. Estas áreas han experimentado un crecimiento notable, beneficiando de manera particular a las regiones más turísticas del país y generando empleos a tiempo completo y parcial, lo que ha contribuido significativamente a la reducción del desempleo.
Sin embargo, el panorama no es uniforme en todo el territorio. Mientras que algunas comunidades han logrado tasas de desempleo incluso menores a la media nacional, otras todavía enfrentan desafíos importantes, especialmente aquellas con economías más dependientes del sector primario y con menor diversificación económica. Las regiones menos industrializadas continúan luchando por atraer inversiones y por fomentar la formación en habilidades tecnológicas, fundamentales para competir en el nuevo entorno económico.
A pesar del optimismo derivado de estos datos, los analistas advierten sobre la necesidad de no bajar la guardia. La recuperación del empleo es una buena noticia para el país, pero se deben considerar los riesgos globales, como las tensiones geopolíticas y los efectos del cambio climático, que pueden modificar el escenario económico en el futuro cercano. Por ello, se insiste en la necesidad de mantener políticas flexibles y adaptativas que puedan responder a potenciales adversidades.
Con la tasa de desempleo en su punto más bajo en casi dos décadas, el gobierno celebra los avances en materia laboral, mientras que los sindicatos y las organizaciones empresariales hacen un llamado a la conciliación y al diálogo social para seguir avanzando en la mejora de las condiciones laborales y la sostenibilidad del empleo. La colaboración entre todos los agentes sociales será clave para asegurar que esta tendencia positiva se mantenga en el tiempo y que los efectos del crecimiento económico lleguen a todos los rincones del país.
