El asesinato del director de cine Rob Reiner y su esposa, la fotógrafa Michele Singer, ha conmocionado a Hollywood y dejado una huella indeleble en la comunidad artística. El crimen, perpetrado presuntamente por su hijo mediano, Nick Reiner, sacudió los cimientos de la industria no solo por la pérdida de dos figuras veneradas, sino también por la brutalidad del acto. En un emotivo homenaje durante la ceremonia de los Oscar, las imágenes de la pareja fueron proyectadas en el Teatro Dolby al iniciar el segmento «In Memoriam», destacando el impacto de esta tragedia. Amigos y colaboradores como Billy Crystal rememoraron la grandeza de Reiner, resaltando cómo su obra, llena de humor y humanidad, inspiró a generaciones.
Mientras tanto, Nick Reiner enfrenta un juicio donde se ha declarado no culpable, aunque la fiscalía busca la cadena perpetua o la pena capital por las muertes de sus padres. Rob Reiner, de 78 años, dejó un legado inconfundible con obras icónicas como «Cuando Harry encontró a Sally» y «El lobo de Wall Street», consolidándose como un influyente director y activista social. Su carrera, que comenzó en el teatro a finales de los años 60, lo llevó a ser una voz destacada por la igualdad y la educación. La muerte del cineasta y su esposa llega en un momento de reflexión para Hollywood, justo cuando la industria se reunió para recordar a otras leyendas que fallecieron el año anterior, entre ellas actrices como Claudia Cardinale y Catherine O’Hara.
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