

El Comité de Huelga Médica y Facultativa de la Comunidad de Madrid, formado por AMYTS, AME, STOP PEONADAS, MUD y SIME-CSIT Unión Profesional, ha convocado cuatro periodos de huelga autonómica ante la ausencia de avances en las negociaciones con la Consejería de Sanidad y la persistencia de numerosas reivindicaciones laborales pendientes de resolver por parte del Gobierno regional.
Las jornadas de huelga se distribuirán en las siguientes fechas y horarios:
La convocatoria de ámbito autonómico responde a una petición de los propios profesionales sanitarios, según los resultados de una encuesta impulsada por el Comité. En ella participaron 1.299 médicos y facultativos en tan solo dos días.
Los resultados reflejan que el 53,1 % de los encuestados se mostró partidario de mantener la huelga en Madrid, mientras que el 34,9 % expresó su rechazo y el 12 % restante manifestó no tener una postura definida.
El aplazamiento de la huelga médica nacional no elimina los motivos que han llevado a los profesionales madrileños a movilizarse. A diferencia del escenario estatal, en la Comunidad de Madrid existe un interlocutor institucional y un Gobierno autonómico estable con capacidad para negociar y dar respuesta a las demandas pendientes.
La decisión se enmarca, además, en un contexto en el que otras comunidades autónomas, como Cataluña, la Comunidad Valenciana, Navarra y Canarias, mantienen convocatorias de huelga propias pese al aplazamiento de la movilización estatal. En cambio, territorios como País Vasco, Andalucía, Galicia y Asturias han alcanzado acuerdos con sus respectivos comités de huelga que han permitido evitar los paros, demostrando que la negociación autonómica puede traducirse en mejoras reales para los médicos y facultativos.
Desde el inicio del ciclo de movilizaciones nacionales y autonómicas vinculado al conflicto del Estatuto Marco, el Comité denuncia la falta de avances en la negociación de las reivindicaciones específicas de los médicos y facultativos madrileños.
La última reunión con la Consejería de Sanidad tuvo lugar en julio, tras meses sin respuesta y después de que numerosos profesionales de la sanidad madrileña decidieron dar el paso al frente dejando de realizar actividad extraordinaria voluntaria (peonadas) para protestar por sus condiciones laborales y así obligar a la Consejería de Sanidad a impulsar mejoras.
En aquel encuentro se comprometió un calendario de reuniones para abordar las demandas pendientes, pero han transcurrido cuatro meses sin noticias ni avances. Tampoco se han aprobado las medidas que reclaman los profesionales.
El Comité recuerda, además, que la consejera de Sanidad no se ha reunido con este órgano de representación de los médicos y facultativos madrileños, a diferencia de lo sucedido en otras comunidades, donde sí se han abierto espacios de interlocución para abordar el conflicto.
Esta situación contrasta con la lealtad institucional que los profesionales madrileños han demostrado en anteriores ocasiones. En 2021, tras el anuncio de elecciones autonómicas por parte de Isabel Díaz Ayuso y ante la falta de un interlocutor con capacidad para negociar, se desconvocó una huelga de Atención Primaria. El escenario actual es distinto: Madrid cuenta con un Gobierno autonómico estable y con interlocutores a los que corresponde sentarse a negociar.
Entre las principales demandas del colectivo figuran la creación de un nuevo modelo de carrera profesional abierto y permanente; el reconocimiento de la singularidad y responsabilidad del desempeño médico, con una diferenciación retributiva adecuada, y la mejora de la remuneración de las guardias, junto con garantías de voluntariedad y condiciones adecuadas para la jornada complementaria.
También se reclama el abono de un complemento transitorio por la pérdida de la paga extra de 2010; la creación de una Mesa de Concertación Médica y Facultativa (se ha anunciado, pero no hay noticias de ella).
La convocatoria incorpora, además, reivindicaciones específicas para los residentes y tutores de formación sanitaria especializada, como mejoras salariales, reconocimiento del periodo de residencia en la carrera profesional, mayor supervisión y mejores condiciones para la formación. En Atención Primaria se exigen agendas dimensionadas, límites de cupos, estabilidad en el centro y el turno asignados y el fin de la movilidad forzosa. Para los facultativos hospitalarios se reclaman mejoras en las guardias, los descansos, la cobertura de plazas y las condiciones de los servicios de urgencias. En el ámbito extrahospitalario y en el SUMMA 112 se pide revisar los acuerdos laborales pendientes, mejorar las retribuciones y reconocer las condiciones específicas de estos servicios.
También se incluyen demandas concretas para Odontología de Atención Primaria , con el objetivo de corregir desigualdades retributivas y laborales.
Este es el documento de máximos que se presentó en julio a la Consejería de Sanidad.
El Comité insiste en que la convocatoria no cierra la puerta al diálogo. Al contrario, todavía hay tiempo para negociar, alcanzar compromisos concretos y evitar una huelga que los profesionales y sus representantes preferirían no tener que realizar.
Para ello, reclama a la Consejería de Sanidad que retome de inmediato las reuniones, cumpla el compromiso de establecer un calendario de negociación y aborde las demandas que llevan meses pendientes de respuesta.
La responsabilidad de evitar los paros está ahora en manos de la Administración: los médicos y facultativos han trasladado sus reivindicaciones y su disposición a movilizarse; corresponde a la Consejería demostrar que existe voluntad de resolver el conflicto.
