

En una reciente entrevista en Infobae en Vivo, el reconocido neurólogo Conrado Estol abordó un tema que preocupa a muchos: la calidad de la alimentación y el uso de suplementos dietarios en la población. Durante su participación en el programa Infobae al Mediodía, donde dialogó con varios periodistas, Estol expresó su inquietud respecto a las deficiencias nutricionales que enfrentan la mayoría de las personas y la confianza que tienen en los suplementos alimentarios.
El experto destacó que, a pesar de que un 95% de la gente cree que es esencial tomar suplementos, hay poca conciencia sobre qué productos realmente valen la pena. “No vamos a decir: ‘No nos sirven’. Claro que tienen utilidad, pero hay que conocer cuáles y en qué dosis”, explicó. Según Estol, un alarmante 90% de los adultos no consume la fibra que necesita y tampoco ingiere todos los micronutrientes esenciales en su dieta diaria.
Entre los datos más relevantes, el neurólogo alertó sobre las deficiencias en nutrientes comunes: “El 90% de las personas tiene deficiencia de omega-3, el 40% de magnesio y un 10% de vitamina C”. Estas cifras reflejan un problema que, según el especialista, radica en los hábitos alimenticios y en la calidad de lo que consumimos a diario. Estol remarcó que gran parte de estos problemas se deben a la ingesta excesiva de alimentos ultraprocesados, que si bien son calóricos, en realidad carecen de los nutrientes necesarios. “Es un oxímoron decir que comemos ultraprocesados y que eso es comida. No lo es”, sentenció.
El especialista también abordó la problemática de la confiabilidad de los suplementos en el mercado. Explicó que en Estados Unidos, la FDA ha analizado productos y encontró que hasta un 80% de los suplementos revisados no contenían lo que anunciaban. “Eso es un problema. La falta de regulación y control hace que el consumidor no pueda confiar en la calidad de estos productos”, advirtió.
Sobre si toda la población debería consumir suplementos, Estol fue categórico: “No, no todos”. Señaló que antes de pensar en complementos, la prioridad debería ser adoptar un estilo de vida saludable. Para ello, propuso una serie de preguntas que la gente debería hacerse: si duermen siete u ocho horas diarias, si meditan veinte minutos por día, si socializan, si hacen ejercicio regularmente, si mantienen una dieta similar a la mediterránea, si no fuman y si moderan el consumo de alcohol. Además, es importante tener control sobre factores clínicos como el colesterol, la presión arterial y el nivel de azúcar.
El neurólogo también explicó que la ciencia no apoya el consumo indiscriminado de suplementos. “No existe la misma evidencia que hay para los medicamentos. Nadie financia estudios científicos para probar suplementos porque no tienen protección de patente. Solo algunos específicos, como en el caso del NAD (nicotinamida dinucleótido), en el síndrome de Werner (una forma de envejecimiento acelerado), han mostrado resultados positivos”, comentó.
En ese sentido, ejemplificó cómo algunas terapias pueden ayudar en casos particulares, pero que en general, la recomendación es priorizar un estilo de vida equilibrado en vez de confiar ciegamente en suplementos sin respaldo científico claro. La clave está, según su perspectiva, en mantener hábitos saludables y en ser críticos con los productos que consumimos, especialmente en un mercado donde la regulación puede dejar mucho que desear.
Mientras tanto, la comunidad científica continúa investigando en busca de soluciones que puedan enlentecer el envejecimiento y mejorar la calidad de vida, pero la recomendación general sigue siendo la misma: una alimentación equilibrada, actividad física regular y un control médico adecuado son la mejor inversión para la salud.
Para quienes deseen profundizar en estos temas, en el canal de YouTube de Infobae pueden encontrar la entrevista completa, donde diferentes expertos enriquecen el debate sobre salud, bienestar y alimentación en la sociedad actual.
