Abdullah Ocalan, el líder fundador del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), actualmente encarcelado, ha realizado un llamado significativo para el desarme y la disolución del grupo guerrillero que ha estado en conflicto con el estado turco durante más de cuatro décadas. En un mensaje leído en una rueda de prensa en Estambul, Ocalan pidió al PKK que celebre un congreso para decidir su disolución, afirmando que la lucha armada ya no es necesaria debido a la adopción de medidas democráticas en Turquía desde 2014. El llamamiento de Ocalan llega tras meses de conversaciones con el gobierno de Recep Tayyip Erdogan y en un contexto de cambios regionales tras la caída de Bashar Asad en Siria, lo que subraya un nuevo escenario político y estratégico tanto dentro como fuera de Turquía.
Las negociaciones entre Ocalan y el gobierno turco, reveladas por el líder nacionalista turco Devlet Bahceli, han sido vistas como un esfuerzo para estabilizar la región a la luz de las crecientes tensiones entre Israel e Irán. Bahceli invitó a Ocalan a dirigirse al Parlamento, abriendo la posibilidad de que el líder kurdo sea liberado bajo el principio del «derecho a la esperanza». Ocalan, quien fundó el PKK en 1978 buscando la independencia kurda, reconoce que su movimiento insurgente fue producto de la falta de canales democráticos y ahora aboga por una Turquía democrática y consensuada. Enfatizando la necesidad de renovar la «frágil relación histórica» entre turcos y kurdos, Ocalan se dirige a todos los sectores de la sociedad para que apoyen su llamado a la paz y la coexistencia pacífica.
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