
La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) anunció la suspensión de la fase 1 de la contingencia ambiental en el Valle de México tras casi una semana de alta concentración de ozono, exacerbada por incendios en el Estado de México. El fenómeno fue en parte debido a un sistema de alta presión que durante días afectó la región, situando su centro sobre el Estado de Jalisco. Durante este periodo, las autoridades tuvieron que implementar restricciones para mitigar el impacto del ozono en la salud pública, aunque aseguraron que no habrá limitaciones al tráfico vehicular el miércoles. La intensa bruma y altos niveles de ozono fueron una constante en la última semana, en un periodo al que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, se refirió como habitual en esta época del año debido al cambio de estación, cuando el invierno finaliza y comienza la primavera.
Las condiciones meteorológicas que prevalecieron provocaron una fuerte estabilidad atmosférica con cielos despejados, elevada radiación solar y temperaturas que alcanzaron hasta 29 grados, favoreciendo la acumulación de ozono. La CAMe destacó que la periferia del sistema de alta presión incrementó el viento en el Valle de México, mejorando la ventilación y dispersión de contaminantes. A pesar de las condiciones adversas, la intensa ventilación permitió que el Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (Imeca) disminuyera significativamente, después de haber rebasado los 300 puntos. Sheinbaum explicó que las medidas adoptadas para reducir el umbral de registro de contaminación buscan proteger a la ciudadanía, informando sobre cuándo evitar actividades al aire libre y otras recomendaciones para minimizar riesgos a la salud en esta conocida «temporada de ozono» que se extiende de febrero a junio.
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