Las autoridades medioambientales de México han desactivado este jueves la fase 1 de contingencia ambiental que afectaba al sureste del Valle de México, debido a una mejora en la calidad del aire tras la concentración de partículas PM2.5. Este tipo de contaminación, producido en gran parte por el uso de fuegos artificiales y la quema de materiales durante las fiestas de fin de año, fue exacerbado durante la madrugada por las bajas temperaturas. La Comisión Ambiental de la Megalópolis reportó que las estaciones de monitoreo registraron niveles de partículas en el aire que han bajado a parámetros «aceptables y buenos», gracias a una mayor ventilación y condiciones meteorológicas favorables que ayudaron a dispersar los contaminantes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que una exposición prolongada a las partículas PM2.5, que habían alcanzado los 107,3 microgramos por metro cúbico en la estación de Santiago Acahualtepec en Iztapalapa, puede desencadenar enfermedades cardiovasculares, respiratorias e incluso cáncer pulmonar. Los territorios más afectados incluyeron varias alcaldías de Ciudad de México y municipios del Estado de México, donde las condiciones del aire fueron registradas como «extremadamente malas». Ante esta situación, las autoridades instan a la población a evitar prácticas como el uso de pirotecnia y fogatas, con el fin de prevenir nuevas contingencias ambientales y proteger la salud pública.
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