La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha manifestado su preocupación ante el reciente anuncio del gobierno de Donald Trump de imponer aranceles masivos a las importaciones en Estados Unidos. En una reacción inicial caracterizada por su seriedad, Von der Leyen advirtió sobre las implicaciones globales de esta medida proteccionista: un aumento en los precios de alimentos y medicamentos, una carga significativa para los países más pobres, y un potencial caos económico mundial. Subrayó que, aunque Europa está dispuesta a negociar, no dudará en tomar represalias si las discusiones fracasan, afirmando que el continente no puede absorber el excedente de capacidad mundial causado por esta situación. Además, Bruselas está preparando un paquete de contramedidas para proteger sus propios intereses, especialmente en el ámbito del acero, aunque la presidenta no detalló en qué consistirán estas estrategias.
Durante su discurso en Samarcanda, Von der Leyen también destacó la estrategia de la Unión Europea para mitigar el impacto de los aranceles, la cual incluye el fortalecimiento de vínculos comerciales y políticos con otras regiones del mundo. Aunque ha sido crítica con las decisiones de Trump, ha mantenido una posición cautelosa, evitando agravar la tensión. Ha insistido en la importancia de volver a la negociación en lugar de alimentar la espiral proteccionista. La UE analiza las repercusiones indirectas de las políticas de Washington, particularmente en relación a China, la cual podría desviar sus exportaciones hacia Europa, inundando el mercado europeo. Dirigiéndose a los ciudadanos europeos, Von der Leyen ha instado a prepararse para el impacto inevitable de estas medidas, mientras insta a los 27 Estados miembros a mantener la unidad, destacando que el mercado único europeo de 450 millones de consumidores representa un refugio seguro en tiempos de incertidumbre económica.
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