
Laura García de Viedma y Susana Varo fueron liberadas tras declarar ante la jueza de Briviesca, después de haber pasado la noche en el calabozo. Ambas enfrentan cargos por apropiación indebida agravada, según lo informado por la Guardia Civil. Se les acusa de vender ilícitamente bienes pertenecientes a un convento, lo que ha levantado revuelo y generado diversas opiniones entre la comunidad local. La investigación sigue su curso para determinar el alcance completo de las acciones de las detenidas y esclarecer el destino de los activos vendidos.
El caso ha suscitado interés mediático y motivado una reflexión sobre la gestión del patrimonio religioso. Tanto García de Viedma como Varo mantienen su inocencia, mientras la fiscalía continúa recopilando evidencias para sustentar las acusaciones. La decisión de la jueza de dejarlas en libertad sugiere que, por el momento, no se percibe un riesgo de fuga o de entorpecimiento del proceso judicial. La comunidad del convento afectado ha expresado su deseo de justicia y la pronta restitución de sus bienes, mientras la opinión pública sigue atenta al desarrollo de este controvertido caso.
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