
En el arranque de 2026, el mercado de alquiler en España ha mostrado un incremento notable en su rentabilidad, alcanzando un 7,09 %. Este aumento representa un salto de más de un punto porcentual en comparación con enero del año previo, y un leve ascenso respecto a diciembre de 2025, cuando la rentabilidad se ubicó en 7,02 %, según el último informe de la plataforma inmobiliaria pisos.com.
La rentabilidad bruta del alquiler, que mide el beneficio anual percibido por los propietarios al arrendar sus inmuebles, ha cimentado su papel como una inversión atractiva dentro del panorama inmobiliario nacional. El estudio revela que el precio de compra de un piso de 90 metros cuadrados se sitúa en un promedio de 218.340 euros, lo que equivale a 2.426 euros por metro cuadrado. Esta inversión permite a los propietarios obtener una renta mensual de aproximadamente 1.290 euros, traduciéndose en un ingreso bruto anual cercano a los 15.487 euros, lo que confirma el atractivo índice de rentabilidad del 7,09 %.
Ferran Font, director de Estudios en pisos.com, atribuye este incremento en las rentas del alquiler a un evidente desajuste entre una demanda que sigue en aumento y una oferta que se reduce progresivamente. «La presión sobre los inquilinos ha aumentado, ya que el acceso a la compra de vivienda sigue siendo complejo para una gran parte de la población», afirmó Font. Adicionalmente, elementos como la creciente movilidad geográfica, el auge de empleos temporales y estructuras familiares más flexibles han posicionado al alquiler como la opción preferida frente a la compra.
Tarragona lidera la lista de capitales de provincia más rentables, con una tasa del 8,13 %, seguida por Sevilla (7,95 %) y Jaén (7,38 %). En el espectro opuesto, Donostia – San Sebastián presenta la rentabilidad más baja, de apenas un 3,84 %, con otras ciudades como Palma (4,37 %), Cádiz (4,57 %) y Pamplona (4,64 %) también en la parte baja del ranking. Font explicó que las mejores rentabilidades se encuentran típicamente en zonas con precios de adquisición más asequibles en relación con las rentas, mientras que los retornos más modestos suelen localizarse en áreas con costes de compra elevados.
A pesar de las diferencias en la rentabilidad según el área geográfica, el alquiler continúa ofreciendo retornos competitivos en comparación con otras opciones de inversión. En un entorno marcado por una demanda robusta y oferta limitada, el alquiler se consolida como una alternativa lucrativa para los inversores en España.
