
Los consejeros de Economía y Hacienda de las comunidades autónomas se reunieron este miércoles en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) para abordar la reforma de la financiación autonómica propuesta por el Gobierno central. Las autonomías gobernadas por el Partido Popular (PP) se unieron en una oposición común a lo que describen como un «menú precocinado» que se ha negociado en colaboración con el independentismo. Entre las críticas, el consejero de Murcia, Alberto Marín, expresó que el sistema ya «nació pervertido» y exigió su retirada total para iniciar un nuevo proceso más inclusivo. Este rechazo fue reforzado por otros consejeros, como Carolina España de Andalucía, quien acusó al Gobierno de favorecer al independentismo en detrimento de los demás territorios.
La situación refleja una división significativa entre las comunidades autónomas, especialmente dentro del PSOE. Cataluña se erigió como la única en apoyar la propuesta gubernamental, defendiendo que mejora la financiación de todas las comunidades, mientras que otras, como Castilla-La Mancha, criticaron la falta de transparencia y demanda a sus colegas del PP que presenten alternativas. La consejera de Extremadura, Elena Manzano, resaltó la desigualdad que el nuevo modelo podría perpetuar, advirtiendo incluso de acciones legales. A medida que avanza el debate sobre la financiación autonómica, es evidente que las tensiones entre el Gobierno central y las comunidades continuarán intensificándose en los próximos días.
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