Policías asignados a la comisaría de Presidencia del Gobierno en La Moncloa han alzado su voz en protesta por las difíciles condiciones laborales que enfrentan. A través de testimonios anónimos compartidos con OKDIARIO, los funcionarios han descrito su destino como un «castigo», señalando una falta de efectivos que genera desmotivación y les impide disfrutar de sus vacaciones y días libres según lo estipulado por la ley. Además, los agentes se sienten engañados tras realizar un curso de acceso que prometía labores de escolta, cuando en realidad se enfrentan a tres o cuatro años en un puesto fijo sin opciones de movilidad interna en la comisaría. Al cumplir este periodo, sus alternativas se limitan a mantener su actual destino o buscar nuevas oportunidades fuera de Madrid, siendo esta comisaría una de las menos dotadas de efectivos en el Cuerpo, y la carencia de personal afecta su posibilidad de disfrutar de vacaciones, incluso durante Navidad o verano.
Paralelamente, denuncian el pésimo estado de la infraestructura laboral, en particular el puesto de seguridad en el acceso a La Moncloa, que carece de condiciones adecuadas de sanidad y seguridad, con un suelo que se está hundiendo, provocando caídas entre los agentes. A pesar de los numerosos escritos enviados a prevención de riesgos laborales, las quejas persisten sin respuesta. Además, el sindicato pone en cuestión el proceso de selección para las plazas internas, las cuales, según afirman, son asignadas «a dedo», lo que dificulta aún más el avance profesional. La situación se ha complicado a raíz de un incidente el 13 de septiembre, cuando un joven lanzó centollos al complejo en protesta por la gestión económica del Gobierno. En respuesta, el Departamento de Seguridad ha reforzado la vigilancia, implementando nuevas medidas de control sobre el acceso al complejo, intensificando una vigilancia transversal para asegurar la protección del recinto.
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