

La tecnología de la ecografía clínica está transformando la atención médica, especialmente en escenarios de urgencias y hospitalización, al permitir evaluaciones rápidas y precisas de los pacientes. Esta práctica, cada vez más extendida, facilita decisiones clínicas inmediatas, ya sea para iniciar un tratamiento o para determinar la necesidad de pruebas diagnósticas adicionales.
En muchos casos, la ecografía clínica permite también la ejecución de procedimientos ecoguiados directamente en la sala de hospitalización, evitando así técnicas más invasivas y reduciendo las complicaciones para el paciente. Por ejemplo, los profesionales pueden realizar drenajes de derrames pleurales o ascíticos, evaluar retenciones de orina para evitar sondajes innecesarios y realizar valoraciones rápidas de tratamientos con diuréticos. Estas intervenciones ofrecen una mejora significativa en la calidad de la atención médica, incrementando la eficiencia y seguridad del paciente y disminuyendo el tiempo de hospitalización.
El Hospital Universitario Príncipe de Asturias ha incorporado la ecografía clínica de manera significativa en sus procedimientos diarios. Este centro cuenta con dos consultas especializadas en enfermedad tromboembólica venosa e insuficiencia cardiaca, donde el uso de la ecografía durante la consulta se ha convertido en una herramienta fundamental para el diagnóstico, control y seguimiento de los pacientes.
En términos de estadísticas, el hospital realiza cerca de 500 ecografías clínicas cada año. Las ecocardioscopias representan la mayoría de estos estudios, seguidas de ecografías vasculares, pulmonares, abdominales, urológicas, procedimientos guiados por ecografía y, en menor medida, ecografías cervicales. Esta cifra refleja la creciente importancia que ha adquirido la ecografía clínica en la medicina moderna, destacando su papel esencial en la mejora de la atención al paciente.
