
El Parlamento Europeo ha decidido poner freno al avance del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, en medio de una creciente incertidumbre sobre la implementación de los compromisos asumidos por la administración estadounidense. La decisión surge después de que la Corte Suprema de Estados Unidos anuló la mayoría de los aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump en abril de 2025, lo que generó dudas sobre la fidelidad del país norteamericano a los acuerdos previos.
En una reunión celebrada este miércoles, los responsables del trato acordado en agosto del año pasado analizaron los avances y concluyeron que no presentarán el texto para su votación en el pleno del Parlamento en Estrasburgo la próxima semana. En lugar de ello, los eurodiputados optaron por mantener un encuentro con Maros Sefcovic, comisario europeo de Comercio, con el fin de recibir información actualizada sobre los contactos sostenidos entre Bruselas y Washington.
El acuerdo, que estableció un arancel máximo del 15% para la mayoría de las importaciones de la UE hacia Estados Unidos y comprometió a los Veintisiete a eliminar los aranceles sobre bienes industriales estadounidenses, aún no ha sido implementado en su totalidad. La Unión Europea permanece a la espera de que el Parlamento defina su postura negociadora y logre consenso entre los gobiernos de los Estados miembros. La intención de la Comisión Europea es que, si las negociaciones avanzan favorablemente, los eurodiputados puedan votar el acuerdo antes de finales de marzo, con una posible votación en pleno los días 25 y 26 del mismo mes.
Este escenario depende en gran medida de los compromisos que la administración estadounidense ha prometido respetar, siempre que la UE cumpla con sus obligaciones. Sin embargo, la falta de garantías claras y la reciente decisión del tribunal estadounidense han generado escepticismo en las instituciones europeas sobre si Washington actuará de buena fe para mantener los términos pactados.
Mientras tanto, Estados Unidos ha implementado aranceles mínimos del 10% en varias importaciones globales desde agosto pasado, medida anunciada por la Casa Blanca en un contexto de tensiones comerciales crecientes. El portavoz del Partido Popular Europeo, Jorgen Warborn, afirmó que su grupo ha trabajado para buscar soluciones ante estos nuevos aranceles y expresó que la Unión respeta su parte del acuerdo. Sin embargo, lamentó que algunos sectores políticos favorezcan una narrativa antiTrump en lugar de centrarse en la defensa de los intereses europeos y advirtió sobre el riesgo de una reactivación de la guerra comercial entre ambos bloques.
La situación genera preocupación en la Unión Europea, que busca proteger sus intereses económicos ante una relación bilateral marcada por obstáculos y desconfianzas. La espera ahora se centra en las próximas reuniones y en la posible confirmación de un apoyo legislativo al acuerdo, que podría marcar un paso importante en los intercambios comerciales transatlánticos, siempre y cuando se restablezca la confianza en el cumplimiento de las obligaciones por parte de Estados Unidos.
