

En un viaje que involucró una compleja logística internacional, la tuneladora conocida como «Mayrit» ha llegado finalmente a la Comunidad de Madrid para contribuir a una de las obras de infraestructura más significativas de la región en la última década. Desmontada en varias piezas, la maquinaria recorrió un largo trayecto que incluyó transporte fluvial y marítimo desde su punto de origen hasta su nuevo destino.
El viaje comenzó a lo largo del río Rin, prosiguiendo hacia el puerto de Rotterdam, un importante núcleo de comercio en Europa. Desde allí, «Mayrit» se embarcó en un buque de carga a través del mar del Norte, atravesó el Canal de la Mancha y navegó por el Atlántico, hasta desembarcar el pasado martes en el puerto de Santander, en la costa norte de España.
Una vez en territorio español, el traslado no fue menos complejo. Un convoy de transporte especial fue el encargado de llevar las pesadas piezas de la tuneladora por carretera, cubriendo más de 450 kilómetros. La operación se llevó a cabo bajo estrictas medidas de seguridad, realizando los desplazamientos en horario nocturno y con el acompañamiento de escoltas técnicas que garantizaron que cada componente del equipo pudiera maniobrar sin riesgos.
Según Miguel Ángel García Martín, consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, la llegada de «Mayrit» simboliza un avance crucial en la ampliación de la red de Metro de Madrid, un proyecto que ya alcanza un 34 % de ejecución. Esta ampliación, que conecta Plaza Elíptica con Conde de Casal a través de la Línea 11, tiene un presupuesto de 518 millones de euros. La tuneladora, con sus imponentes 98 metros de longitud, está equipada para perforar hasta 15 metros diarios. Ha sido diseñada como un tipo EPB (Earth Pressure Balance) específicamente adaptado a las características geológicas y geotécnicas del terreno madrileño.
Este desarrollo de ingeniería no solo destaca por su envergadura, sino también por su precisión y especialización, convirtiéndolo en un hito en la construcción subterránea en España. La llegada de «Mayrit» representa un esfuerzo conjunto de logística y tecnología, uniendo países a través de ríos, mares y carreteras para aportar innovación y mejora a la infraestructura urbana.
