En las últimas jornadas, intensas precipitaciones han azotado el municipio, provocando preocupación entre las autoridades locales debido a sus posibles efectos sobre las estructuras históricas de adobe. La alcaldesa del municipio ha expresado su inquietud, sugiriendo que estas lluvias pueden haber erosionado significativamente los muros de adobe, aumentando el riesgo de derrumbes. Esta situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de dichas construcciones al clima extremo, dado que el adobe, un material tradicionalmente utilizado en la región, es particularmente susceptible a daños causados por el agua.
Esta preocupación no solo afecta los bienes materiales, sino que también impacta el patrimonio histórico y cultural del área. Los muros de adobe son parte integral de la identidad local, y su deterioro podría representar una pérdida incalculable para la comunidad. Las autoridades municipales están evaluando medidas para proteger estas estructuras y prevenir futuros colapsos, lo que podría incluir la implementación de técnicas de restauración más resistentes al agua o el desarrollo de sistemas de drenaje eficientes para mitigar el impacto de las lluvias en el medio ambiente construido. Sin embargo, los recursos limitados y la urgencia de la situación plantean serios desafíos para la gestión del riesgo y la protección de estos valiosos activos culturales.
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