

La Guardia Civil de La Rioja ha llevado a cabo una serie de operaciones que ponen de manifiesto las preocupaciones crecientes sobre la seguridad vial y las modificaciones ilegales en vehículos de movilidad personal. En las últimas semanas, los agentes han interceptado y sancionado a varios usuarios que circulaban con vehículos modificados en vías públicas de la región, evidenciando el riesgo que estas prácticas representan tanto para los conductores como para otros usuarios de las carreteras.
En uno de los operativos, realizado cerca del kilómetro 34 de la carretera LR-115, en el término municipal de Autol, los agentes detectaron un vehículo de dos ruedas que circulaba de forma irregular. La inspección reveló que se trataba de un patinete de fabricación artesanal al que se le había instalado un motor adicional. Sin marcas visibles, modelo ni número de bastidor, el vehículo fue intervenido y sometido a un estudio técnico por parte del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico. El análisis técnico, realizado por un taller acreditado, concluyó que el dispositivo constituía un ciclomotor de categoría L1e-B.
Este tipo de vehículos, tras ser modificados y catalogados como ciclomotores, deben cumplir con requisitos específicos. Es obligatorio que sus conductores posean el permiso de conducción de la clase AM y cuenten con las autorizaciones administrativas correspondientes. En el caso del conductor implicado, un hombre de 29 años, la Guardia Civil investigó un delito contra la seguridad vial tras haber sido detectado conduciendo un vehículo sin permiso, ya que había perdido la totalidad de los puntos. Aunque había intentado recuperar la licencia, fue declarado no apto en las pruebas correspondientes.
Las autoridades subrayan que la manipulación de bicicletas y patinetes eléctricos para aumentar su potencia o velocidad sin homologación es una práctica ilegal y muy peligrosa. Estos vehículos, que en su estado original cumplen con estándares técnicos de frenado, estabilidad y seguridad estructural, no garantizan su funcionamiento seguro cuando son modificados. La alteración puede tener consecuencias penales y riesgos graves para sus ocupantes y los demás usuarios de la vía, ya que incrementa la probabilidad de accidentes.
Desde la Guardia Civil indican que, en estos casos, las infracciones administrativas son remitidas a la Jefatura Provincial de Tráfico en La Rioja, y las actuaciones penales se ponen a disposición de la autoridad judicial competente. La campaña de vigilancia continuará para detectar y sancionar estas prácticas que vulneran la normativa vigente.
Las autoridades recuerdan a los usuarios de vehículos de movilidad personal la importancia de respetar las leyes y de no realizar modificaciones que puedan comprometer la seguridad vial. La protección de todos en la vía pública depende, en gran medida, del cumplimiento de las regulaciones técnicas y administrativas, así como del comportamiento responsable de cada conductor.
Fuente: Ministerio del Interior
