

La Policía Nacional ha desmantelado una organización criminal dedicada al expolio y venta ilegal de objetos arqueológicos de gran valor histórico en la provincia de León, en un operativo que ha permitido la recuperación de la corona votiva visigoda del siglo VI d.C., además de numerosas monedas, áureos y otros objetos de gran impacto cultural.
La investigación se inició en enero pasado, cuando los agentes detectaron en un evento numismático en Andalucía la oferta discreta de varias monedas y piezas de oro de un tesoro visigodo único en su clase. La sospecha creció al descubrir que estos objetos, de gran autenticidad y valor, se ofrecían a precios elevados en plataformas de compraventa y en algunos domicilios particulares. La investigación permitió relacionar estos movimientos con un grupo organizado que, mediante el uso de detectores de metales de alta tecnología y herramientas rudimentarias, perforaba y excavaba en yacimientos arqueológicos previamente catalogados por la Junta de Castilla y León, en Valladolid y León.
Tras un exhaustivo trabajo de inteligencia, los agentes lograron localizar y coordinar una serie de registros simultáneos en diferentes domicilios y en el propio yacimiento. El 2 de diciembre se llevaron a cabo nueve entradas en la provincia de León, incautando una impresionante cantidad de objetos y equipamiento ilegal, que incluyen: una corona visigoda de oro, aproximadamente 6.000 monedas de plata, en su mayoría denarios y antoninianos, 21 áureos, cerca de 1.000 objetos arqueológicos diversos —como puntas de lanza, fíbulas, anillos y piezas cerámicas—, además de dispositivos electrónicos, nueve detectores de metales, tres vehículos de alta gama y casi 50.000 euros en efectivo.
Las investigaciones revelan que los integrantes de la red estaban altamente organizados y conocían en detalles los lugares y métodos para acceder a los yacimientos sin ser detectados. Utilizaban vehículos aparente para desorientar a las fuerzas del orden, dejando en ellas a los demás miembros del grupo en las inmediaciones del sitio, y regresando a recogerlos tras retirar las piezas. En algunos casos, uno de los detenidos conducía hasta el yacimiento y dejaba a los otros para que continuaran con la extracción a pie, empleando detectores de metales sofisticados para alcanzar profundidades extremas y localizar objetos con precisión en el subsuelo. Posteriormente, los objetos eran limpiados, catalogados y vendidos en plataformas digitales y grupos privados, con transacciones que, según estimaciones policiales, podrían superar el millón de euros en beneficios ilícitos.
La operación culminó con la recuperación de la corona visigoda, piezas de gran valor patrimonial que serán depositadas en el museo de la Junta de Castilla y León, en espera de las determinaciones oficiales. Los agentes continúan investigando para identificar todos los responsables y desmantelar por completo esta red de expolio que ha causado daños irreparables a nuestro patrimonio cultural.
Este caso pone en evidencia la peligrosidad y sofisticación del mercado negro de objetos arqueológicos y la necesidad de reforzar los mecanismos de protección y vigilancia de los bienes culturales en todo el territorio. La recuperación de estas reliquias históricas representa un triunfo en la lucha contra el expolio y el tráfico ilícito, y una advertencia a quienes pretenden lucrarse a costa de nuestro legado histórico.
Los detalles y material gráfico de la operación pueden consultarse en el enlace proporcionado por las autoridades, que incluye fotos del material incautado y de la actuación policial.
Fuente: Ministerio del Interior
