

Agentes de la Policía Nacional han llevado a cabo una operación que ha culminado con la detención de cinco personas en las Islas Canarias, concretamente en Tenerife (cuatro detenidos) y Las Palmas de Gran Canaria (uno). La investigación ha revelado que estos individuos estarían implicados en delitos que van desde asociación ilícita, maltrato animal, estafa y lesiones hasta delitos contra la salud pública y falsedad documental.
Los arrestados presuntamente lideraban un grupo que, bajo la apariencia de prácticas esotéricas relacionadas con la santería —una religión afrocaribeña—, manipulaban a sus seguidores en una estrategia para enriquecerse de forma ilícita. Los adeptos, muchas veces con vulnerabilidades psíquicas o sociales, eran sometidos a un control absoluto mediante engaños y amenazas de carácter espiritual, instaurando en ellos un profundo estado de dependencia y miedo.
La operación ha puesto al descubierto que los dirigentes realizaban rituales en los que se sacrificaban animales y en los que se consumían sustancias nocivas para la salud, como estramonio, popper o cocaína. Estas ceremonias, que en apariencia tenían un carácter espiritual o medicinal, en realidad buscaban obtener beneficios económicos significativos, alegando ofrecer protección contra males espirituales o incluso enfermedades.
Un aspecto especialmente alarmante es el control psicológico ejercido por los cabecillas, que ha provocado que varios adeptos hayan necesitado atención psiquiátrica tras abandonar el grupo. La manipulación emocional y la coacción facilitaban que estas personas continuaran participando en prácticas peligrosas e ilegales, sin posibilidad de escapar con facilidad.
Durante la operación, la justicia decretó prisión provisional para el líder del grupo, considerado el principal responsable de estos delitos, mientras que el resto de los arrestados quedaron en libertad bajo medidas cautelares. La investigación continúa abierta, y las fuerzas policiales han recordado a la ciudadanía la existencia de un canal de denuncia confidencial para comunicar posibles casos similares o relacionados, garantizando siempre el anonimato del denunciante.
Las autoridades advierten a la población sobre la existencia de estos grupos, que disfrazan actividades ilícitas bajo argumentos de espiritualidad y tradición. La utilización del engaño, la coacción y la manipulación psicológica para obtener beneficios económicos pone en riesgo la integridad física y mental de las personas vulnerables.
Para profundizar en la tarea de denuncia o para obtener información adicional, la ciudadanía puede dirigirse al correo electrónico habilitado por la Policía Nacional, donde se garantiza la confidencialidad y anonimato en las comunicaciones.
Además, los medios de comunicación interesados pueden acceder a material gráfico sobre esta operación a través del enlace proporcionado por las autoridades, que contienen imágenes relacionadas con esta investigación y sus operativos.
Fuente: Ministerio del Interior
