

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico internacional de cocaína, en una operación que ha culminado con la intervención de armas, drogas y la detención de 12 personas. La red operaba como un prestador de servicios especializados en la recogida, almacenamiento y envío de la droga desde el sur de España hasta distintas regiones de Europa, mediante una infraestructura logística altamente organizada y segura.
La investigación, iniciada a principios de 2024, se intensificó en julio de 2025 tras cooperación con agencias de Suecia, Polonia y Portugal, en el marco de una aprehensión en un camión procedente de España en Suecia. Estas pesquisas permitieron identificar un punto de carga en Alcobendas, donde hallaron una nave industrial que funcionaba como centro de manipulación y almacenamiento del estupefaciente.
La organización operaba con gran meticulosidad, utilizando una estructura que facilitaba el transporte clandestino. Los miembros viajaban desde el sur de España —principalmente zonas próximas a San Juan del Puerto (Huelva)— en vehículos alquilados, y regresaban a Madrid con la cocaína preparada en las naves, donde era dividida en partidas destinadas a diferentes clientes. Para evitar controles, empleaban vehículos caleteados, con compartimentos ocultos ajustados según la cantidad y destino final de la droga.
El transporte se realizaba en convoy, con medidas de seguridad extremas que incluían furgonetas de alquiler a nombre de terceros y automóviles de apoyo, como lanzaderas y vehículos de protección, con estrictas medidas de contravigilancia. La perfección de estos movimientos quedó evidenciada también por una aprehensión ocurrida en enero en Irún, donde una furgoneta con 125 kilos de cocaína fue interceptada en ruta hacia Países Bajos, ocultos en una cavidad lateral del vehículo.
El pasado 13 de febrero, la Policía detectó que la organización preparaba un nuevo transporte, lo que activó un operativo conjunto del Grupo Especial de Operaciones (GEO). Tras una vigilancia intensiva, los agentes constataron que los miembros alquilaban vehículos, se desplazaban a Huelva y Sevilla, y regresaban a Madrid en un patrón recurrente. La operación culminó con la detención de nueve integrantes en la nave de Alcobendas y en un área de servicio cercana, cuando intentaban abandonar el lugar con varias cargas.
Durante el registro en Alcobendas, los efectivos policiales incautaron 3.250 kilos de cocaína en varios fardos de arpillera encontrados en una furgoneta y en el interior de la nave. Además, confiscaron envasadoras al vacío, film industrial y otros elementos destinados a la manipulación y embalaje, con la finalidad de dificultar su detección en los envíos.
En la nave de Fuente el Saz, las fuerzas de seguridad hallaron un subfusil semiautomático, cargadores, munición, y aproximadamente medio kilo de hachís oculto en un falso techo. También se procedió a registros domiciliarios que permitieron el decomiso de 25 kilos adicionales de cocaína, un vehículo caleteado, armas largas y cortas municionadas, chalecos antibalas, dinero en efectivo, equipos informáticos y teléfonos móviles, que están en proceso de análisis.
La operación también contó con la intervención del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT), que encontró en un vehículo caleteado otras armas largas y cortas cargadas, reforzando el carácter violento y peligroso de la organización.
En total, los 12 detenidos han sido puestos a disposición judicial por delitos de pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, blanqueo de capitales y delitos contra la salud pública. Todos ellos han ingresado en prisión, y la investigación continúa abierta en busca de desmantelar por completo toda la red y sus vínculos internacionales.
Las autoridades advierten sobre la peligrosidad de estas organizaciones, que operan con métodos sofisticados para evitar ser detectadas, poniendo en riesgo la seguridad y salud públicas. La colaboración internacional continúa siendo una pieza clave en la lucha contra el narcotráfico, que en este caso ha permitido desmantelar una infraestructura logística que gestionaba millones de euros en drogas ilícitas, en un despliegue de precisión y contundencia por parte de las fuerzas policiales.
Fuente: Ministerio del Interior
