El base, que había viajado desde China a Barcelona para integrar la plantilla del club de baloncesto hasta el final de la temporada, vio cómo su fichaje fue detenido inesperadamente. La decisión del club se produjo tras una serie de reacciones adversas que desataron incertidumbre y polémica en torno al jugador y su futuro en el equipo. Este giro de los acontecimientos ha generado un amplio debate entre los aficionados y expertos sobre la verdadera razonabilidad y justicia detrás de la suspensión del contrato, sembrando incertidumbre en el entorno del club.
El agente del jugador expresó su descontento de manera contundente al criticar la decisión, cuestionando los valores y la honorabilidad que representa el club. Estas declaraciones reflejan no solo la frustración personal sino también una preocupación más amplia sobre cómo situaciones similares pueden influir en las carreras de los jugadores y las dinámicas de los fichajes en el deporte profesional. Mientras tanto, el jugador y su equipo de representantes evalúan los próximos pasos a seguir, manteniendo la esperanza de encontrar una solución que les permita retomar su carrera sin mayores contratiempos.
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