

La brecha salarial de género en Madrid sigue siendo un desafío persistente, a pesar de algunas mejoras recientes. Según un informe elaborado por UGT y basado en los datos tributarios de 2024, la región capital se posiciona un año más como la comunidad autónoma con la mayor desigualdad en los ingresos entre hombres y mujeres en España.
El análisis revela que la diferencia en los salarios medios anuales supera los 8.000 euros, con los hombres en Madrid ganando en promedio 35.873 euros al año, frente a las 27.731 euros de las mujeres. Esta disparidad, que representa una brecha del 22,7%, supera ampliamente el promedio nacional, que se sitúa en torno al 18,8%. La diferencia estructural se refleja también en otras variables: en pensiones, los hombres reciben una media anual de 27.027 euros, contra 20.117 euros de las mujeres, evidenciando una brecha del 25,6% que impacta duramente en la situación de las jubiladas y en la sostenibilidad de sus pensiones en el futuro.
La desigualdad se acentúa en el mundo laboral, donde la incidencia de contratos temporales y a tiempo parcial afecta especialmente a las mujeres. Cerca del 22% de las trabajadoras madrileñas tiene un empleo a tiempo parcial, frente al 9% de los hombres, y el 13% de ellas posee contratos temporales, en comparación con solo el 9% de los varones. Además, la mayoría de las excedencias por cuidado familiar son solicitadas por mujeres, con un 81,8%, lo que evidencia cómo la distribución de responsabilidades familiares recae desproporcionadamente en ellas, limitando su desarrollo profesional y perpetuando la brecha salarial.
En la distribución de ingresos en función del nivel laboral, los datos muestran que en los tramos más bajos del salario, correspondientes a sueldos iguales o inferiores al salario mínimo interprofesional, hay más mujeres que hombres: 294.611 frente a 249.789. Sin embargo, en los niveles más altos, donde los salarios superan considerablemente los 10 veces el SMI, la presencia masculina predomina con 27.654 hombres frente a solo 8.903 mujeres. En el decil superior de ingresos, el 71% de quienes más ganan en Madrid son hombres, confirmando la concentración de altos salarios en el género masculino y la polarización del mercado laboral regional.
Por otro lado, las pensiones reflejan la misma tendencia de desigualdad, con diferencias que impactan en la calidad de vida de las jubiladas. La brecha de género en pensiones está por encima del promedio estatal, y los datos sugieren que esta disparidad se traslada también a la protección social, ya que las prestaciones por desempleo tienen una diferencia del 10,8% a favor de los hombres. Todo ello evidencia cómo la desigualdad no solo afecta el presente laboral, sino que condiciona el bienestar en la jubilación y la seguridad económica en etapas posteriores.
Aunque el informe señala que algunos avances en la reducción de la brecha salarial se han producido, atribuidos en parte a las recientes reformas laborales y a la subida del Salario Mínimo Interprofesional, las cifras muestran que aún queda mucho por hacer. La falta de políticas laborales de igualdad más contundentes y medidas específicas para promover la conciliación y la igualdad de oportunidades mantiene vigente una desigualdad estructural que, si bien ha disminuido ligeramente, continúa afectando a la vida de miles de mujeres en Madrid.
Este escenario reafirma la necesidad de implementar medidas más efectivas y urgentes que aborden las raíces de la brecha de género, desde la mejora de la igualdad en el acceso a empleos de calidad hasta la protección social y la conciliación familiar. La doble asignación de responsabilidades y la polarización salarial se consolidan como obstáculos que imposibilitan cerrar de manera significativa esa brecha, que en Madrid, con sus salarios más altos, revela también la existencia de una minoría privilegiada que distorsiona las estadísticas y evidencia la urgencia de un cambio sistémico en favor de una igualdad real.
