
La NASA ha iniciado el traslado de su cohete más potente, el Space Launch System (SLS), desde el hangar hasta la plataforma de despegue, marcando un hito significativo para la misión Artemis 2. Este imponente cohete, comparable en altura a un edificio de 32 pisos, será el encargado de transportar a cuatro astronautas alrededor de la Luna, en la primera misión tripulada lunar en más de 50 años. Entre la tripulación están la primera mujer, el primer astronauta negro y el primer canadiense en viajar a nuestro satélite. La misión, prevista para despegar a partir del 1 de abril, durará alrededor de 10 días, durante los cuales los astronautas orbitarán la Luna y regresarán a la Tierra. El proceso de traslado del cohete, que implica un estricto protocolo de seguridad y precisión, duró 12 horas. Actualmente, los astronautas están en cuarentena para evitar cualquier contagio que pudiera retrasar este lanzamiento histórico.
La misión Artemis 2 es parte del plan de la NASA para retomar la exploración lunar en un contexto de rivalidad con China, que también tiene intenciones de un alunizaje tripulado antes de 2030. Liderada por el administrador de la NASA, Jared Isaacman, la misión busca establecer un precedente para futuras exploraciones a Marte, con planes de dos alunizajes en 2028. Si bien el SLS es el único cohete capaz de enviar humanos más allá de la órbita terrestre, su antigüedad y los costos asociados han generado críticas sobre su viabilidad a largo plazo. No obstante, es crucial para garantizar la seguridad y éxito de misiones tan ambiciosas. En paralelo, las empresas de Elon Musk y Jeff Bezos están desarrollando módulos de aterrizaje que complementarán los esfuerzos de la NASA. La contribución de la Agencia Espacial Europea en el desarrollo del Módulo Europeo de Servicio también marca una colaboración internacional clave, al proporcionar sistemas críticos de soporte de vida y propulsión.
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