

En un fallo reciente, la justicia francesa ha establecido un criterio claro respecto a qué situaciones en el trabajo a distancia pueden considerarse accidentes laborales, enfrentándose a una tendencia en aumento ante el incremento del teletrabajo. La Corte de Apelación de París rechazó la pretensión de una asistente jurídica que buscaba que su caída en las escaleras de su domicilio, ocurrida durante su jornada laboral en 2021, fuera reconocida oficialmente como accidente laboral.
Los hechos se remontan al 8 de septiembre de ese año, cuando la trabajadora sufrió lesiones en el coxis tras caer por las escaleras que conectaban su despacho con la cocina en su casa. La lesión motivó que la empleada solicitara que aquel incidente fuera calificado como accidente laboral, con el fin de acceder a una protección e indemnización más amplias. Sin embargo, la justicia francesa se pronunció en contra, concluyendo que el accidente ocurrió después de que la trabajadora había iniciado su pausa para el almuerzo y, además, no pudo acreditar que continuara desempeñando funciones laborales en ese momento.
La resolución refiere que, aunque el domicilio puede considerarse en ciertos casos como lugar de trabajo —sobre todo en el contexto del teletrabajo—, en esta situación la empleada ya se encontraba en su descanso. Los jueces subrayaron que la presunción de que un accidente ocurrido en el lugar y durante el horario laboral es laboral, requiere prueba en contrario, y en este caso no se aportaron elementos suficientes para desvincular la caída del ámbito personal.
Este fallo refuerza la idea de que la protección frente a accidentes laborales en el contexto del trabajo en casa tiene límites claros, especialmente en lo que respecta a los momentos de descanso. La jurisprudencia en otros países refleja debates similares. En España, por ejemplo, los artículos de la Ley General de la Seguridad Social establecen que las lesiones sufridas durante el horario laboral y en el lugar de trabajo son presumiblemente accidentes de trabajo, aunque dicha presunción puede ser cuestionada si existen circunstancias que la desvirtúen. Casos recientes han demostrado que accidentes ocurridos en el domicilio durante momentos de descanso o actividades no relacionadas directamente con el trabajo suelen ser considerados accidentes de carácter personal, salvo que se puedan demostrar conexiones claras con la actividad laboral.
El caso francés también se enmarca en un contexto donde la línea entre el ejercicio profesional y la vida personal se vuelve difusa. En una sentencia distinta del Tribunal Supremo en 2022, se reconoció como accidente laboral la lesión de una teletrabajadora que se cortó en la mano al romperse una botella en su cocina durante su jornada laboral, ya que la actividad era considerada dentro del ámbito del trabajo. En contraste, otros ejemplos muestran que si el incidente ocurre en momentos en los que el trabajador ya se encuentra en sus descansos y no aporta evidencia de que seguía bajo el control del empleador, la protección puede no aplicarse.
Este fallo en Francia pone de manifiesto la importancia de delimitar claramente los límites temporales y espaciales del trabajo en el entorno domiciliario para efectos de protección laboral. Con la tendencia creciente del teletrabajo, la jurisprudencia busca equilibrar los derechos de los empleados con la realidad de que en sus propias casas muchas rutinarias actividades cotidianas, como bajar escaleras o preparar un café, no necesariamente deben ser consideradas en el ámbito laboral ni estar sujetas a las mismas protecciones.
Las autoridades laborales en distintos países continúan ajustando sus criterios, en un escenario donde la línea entre trabajo y vida personal se vuelve cada vez más difusa, y donde el reconocimiento de accidentes en casa requiere pruebas claras que demuestren la relación directa con la actividad profesional en el momento del incidente.
