
En el ámbito de la danza, el fenómeno de lo viral también se manifiesta aunque de manera menos frecuente y visible que en la música o el cine. Sin embargo, cuando una coreografía o un artista alcanzan notoriedad, las redes sociales y las carteleras internacionales prescriben su obligatorio visionado. Un ejemplo es la obra «Maldonne (malentendido)» de Leïla Ka, que se inicia con una escena impactante: cinco bailarinas alineadas frente al público, iluminadas por una luz cenital, ejecutan movimientos sencillos con los brazos, el tronco y la cabeza, basándose en una respiración agitada que transmite angustia y desesperación. Esta obra destaca por su uso de gestos reiterativos y mínimos que, sumados, generan una poderosa expresión escénica.
«Maldonne» también utiliza recursos escénicos destinados a cautivar al público, recurriendo a músicas reconocidas y sobrecogedoras como «Dance me to the end of love» de Leonard Cohen y «Las cuatro estaciones» de Vivaldi, logrando un cierre espectacular. La obra incluye referencias a la estética y el movimiento de otras prominentes figuras de la danza, como Pina Bausch y Anne Teresa de Keersmaeker, y recuerda escenas icónicas cinematográficas. Leïla Ka, quien ha trabajado con artistas de renombre como Beyoncé y ha sido reconocida por su trabajo en la 50ª ceremonia de los Premios César, ha sido galardonada con el premio revelación coreográfica en Francia y nominada al Bloom Prize 2025 de Sadler’s Wells de Londres. Aunque «Maldonne» muestra una dirección prometedora, la crítica sugiere que su creadora podría beneficiarse de una mayor concentración y profundidad escénica con el tiempo.
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