

El uso de la Inteligencia Artificial (IA) en el sector financiero ha dejado de ser una simple prueba de concepto para convertirse en una herramienta clave de eficiencia operacional y control del riesgo. Así lo revela la sexta edición del informe anual “State of AI in Financial Services” de NVIDIA, basado en una encuesta a más de 800 profesionales del sector a nivel mundial.
En el núcleo de esta transformación está la creciente introducción de la IA generativa y los agentes de IA, sistemas capaces de realizar tareas de forma autónoma, más allá de las aplicaciones ya conocidas como detección de fraudes o atención al cliente. Este cambio no solo está optimizando costos, sino también generando nuevos ingresos.
Según la encuesta, el 89% de los participantes está convencido de que la IA está aumentando los ingresos o reduciendo costos. Este entusiasmo se refleja también en que el 65% de las organizaciones ya utilizan IA activamente, un incremento notable desde el 45% del año anterior. De igual forma, el 61% está evaluando o usando IA generativa, y casi la totalidad de los encuestados planea mantener o aumentar el presupuesto destinado a IA.
La adopción del open source como parte de la estrategia de muchas empresas es otro factor destacado en el informe. Más de ocho de cada diez participantes ven en el software de código abierto una opción relevante, no por razones ideológicas, sino prácticas. Evitar la dependencia de un solo proveedor y ajustar los modelos a datos específicos son algunas de las ventajas que ofrece.
El informe también señala la importancia de los agentes de IA, una tecnología en fase de adopción según el 42% de los encuestados, con un 21% que ya los ha desplegado. Estos agentes tienen el potencial de automatizar tareas internamente, reduciendo la necesidad de intervención humana en procesos como reconciliaciones, procesamiento documental y soporte al cliente. Sin embargo, su implementación requiere reforzar los controles de seguridad y trazabilidad.
En términos de infraestructura, el informe sugiere un equilibrio entre opciones on-prem y en la nube para maximizar los beneficios de la IA. La decisión sobre qué cargas deben mantener cercanía con los datos, y cuáles pueden escalarse en la nube, es crucial en un sector donde la demanda y los requerimientos de cumplimiento son altos.
Para los directivos del sector financiero, las conclusiones del informe son claras: la IA es ahora un motor de eficiencia medible, y no solo una fuente de innovación. No adoptar estas tecnologías puede significar quedarse atrás no solo en productividad, sino también en velocidad de producto y experiencia del cliente. Así, el futuro competitivo del sector financiero parece estar inextricablemente ligado a la evolución de la IA y su integración en las operaciones cotidianas.
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