
La cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico ha alcanzado un nuevo hito con la reciente detención en Medellín de un reconocido cabecilla del Clan del Golfo, conocido como «Medio Labio». La operación GULUPA II, llevada a cabo por la Guardia Civil en colaboración con la Policía Nacional de Colombia, ha puesto al descubierto la complejidad y la sofisticación con que operan estas organizaciones criminales en diversas latitudes.
Este detenido, considerado uno de los principales operadores financieros del Clan del Golfo, forma parte del entramado de «narcos invisibles» o de cuarta generación, quienes manejan el narcotráfico desde estructuras empresariales que mimetizan actividades legales. Durante más de dos décadas, «Medio Labio» ha coordinado funciones de blanqueo de capitales, financiación y logística, asegurando el flujo de grandes cargamentos de cocaína con destino a Europa, donde se estima que más de 120 toneladas han llegado a través de puertos en España, Bélgica y Países Bajos en los últimos años.
La operación, que comenzó en 2022, ha logrado desmantelar gran parte de la estructura financiera y logística del Clan del Golfo, y en octubre de 2025 ya había permitido la desarticulación de una organización responsable de introducir amplios cargamentos en Europa. La reciente captura en Medellín cierra el círculo de una investigación que ha puesto en jaque a una red criminal con conexiones trasatlánticas en países como Costa Rica, República Dominicana y Venezuela.
La figura de «Medio Labio» es notoria no solo por su largo historial en el narcotráfico, sino por su capacidad para operar desde la sombra. Los investigadores resaltan su rol como vínculo estratégico entre los proveedores colombianos y las redes europeas, además de su relación con mafias mexicanas y con el Cártel de los Soles en Venezuela. Se le atribuye la gestión de almacenes de cocaína en varios países, con cargamentos que alcanzan hasta 20 toneladas, que posteriormente son distribuidas en rutas internacionales que cruzan Colombia, Venezuela, África y Europa.
La desarticulación de esta pieza clave ha sido posible gracias al trabajo conjunto de la Guardia Civil, la Policía Nacional de Colombia y organismos europeos como EUROPOL y la Unidad Técnica de Policía Judicial (UTPJ), dentro del marco del proyecto GDIN. Esta colaboración ha permitido la obtención de inteligencia en tiempo real y acciones coordinadas que refuerzan la lucha contra estructuras narcotraficantes cada vez más fragmentadas y resistentes.
El operativo refuerza la tendencia a desmantelar las redes de financiación y logística del crimen organizado, que desde ámbitos aparentemente legales mantienen su flujo económico intacto y expanden sus actividades transnacionales. La captura de «Medio Labio» evidencia que la lucha contra el narcotráfico requiere de un esfuerzo conjunto y la profundización en mecanismos que combatan la invisibilidad operacional de estos «narcos de cuarta generación», que aprovechan los entramados empresariales para blindar sus operaciones.
En medio del contexto global, esta intervención refleja la importancia de la cooperación internacional para enfrentar una amenaza que trasciende fronteras, impactando no solo en la seguridad de los países involucrados, sino también en la salud y estabilidad de las comunidades afectadas por el consumo de drogas y la violencia ligada al narcotráfico.
Fuente: Ministerio del Interior
