La Fiscalía General de la República ha presentado cargos formales contra Diego Rivera, el alcalde de Tequila, tras ser detenido por su presunta implicación en el secuestro y tortura de dos precandidatos de Morena en 2021, Guillermo Cordero y Alejandro García. Rivera, capturado en la madrugada del jueves por su supuesta conexión con una red de corrupción y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se encuentra actualmente recluido en el penal del Altiplano, en el Estado de México. Durante la audiencia inicial, el alcalde y otros dos colaboradores, Juan Manuel Pérez y Juan Gabriel Toribio, enfrentaron acusaciones de delincuencia organizada y secuestro agravado. La dependencia señala que, en marzo de 2021, Rivera y Toribio, armados y en compañía de otros individuos, secuestraron y torturaron a Cordero para forzarlo a renunciar a su precandidatura, un acto que culminó con la firma de un desistimiento por ambos candidatos bajo coacción.
El caso ha generado resonancia en el ámbito político, especialmente en torno a Morena, el partido al que Rivera pertenece. Claudia Sheinbaum, presidenta, ha respaldado la detención afirmando que ningún partido debe servir de escudo para actividades delictivas. El alcalde, cuya gestión ha sido marcada por controversias y dos investigaciones pendientes del Ministerio Público estatal, es también acusado de mantener vínculos con el CJNG, asegurando con supuestos arreglos monetarios anuales con el grupo criminal. Rivera también ha enfrentado conflictos por supuesta extorsión a la industria del tequila, destacando el caso con la marca José Cuervo, cuyos representantes llevaron el asunto a las cortes tras alegar extorsiones bajo el mando de Rivera. Estas alegaciones han levantado alarmas entre empresarios locales, quienes denuncian acciones extorsivas constantes durante su mandato.
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