
La reciente alza del precio del petróleo debido a la guerra en Irán representa el primer gran desafío para el gobierno del presidente chileno José Antonio Kast. La situación amenaza con desestabilizar las ya frágiles finanzas del país, que enfrenta un déficit fiscal del 3,55% del PIB. La administración de Kast, preocupada por el impacto directo en el costo del transporte y potenciales efectos inflacionarios, está considerando una revisión del Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), que actualmente mitiga las fluctuaciones internacionales mediante subsidios. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha previsto un proyecto de ley para abordar esta problemática, mientras sigue debatiendo con el sector transportista y diversos políticos para encontrar soluciones viables.
El aumento del precio de los combustibles es un tema particularmente delicado en Chile, donde un alza previa en el costo del transporte desencadenó protestas sociales en 2019. Con el petróleo superando los 100 dólares por barril, el Ejecutivo enfrenta la posibilidad de gravar a los consumidores con alzas abruptas que no serían bien recibidas. Mientras el gremio del transporte terrestre expresa su preocupación por el impacto económico en la cadena logística, la oposición política se resiste a eliminar el Mepco, argumentando la necesidad de proteger a los ciudadanos de costos adicionales. En un contexto de limitados recursos fiscales, el gobierno se ve forzado a tomar decisiones impopulares que podrían afectar considerablemente a la población y desestabilizar la percepción del liderazgo de Kast en su recién iniciado mandato.
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