

La economía española cerró el primer trimestre de 2026 con un crecimiento del 0,6% intertrimestral y del 2,7% interanual, por encima de las previsiones iniciales, según el informe mensual de CaixaBank Research. La entidad advierte que el conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz son el principal factor de riesgo para mantener esa senda en el resto del año.
La demanda interna fue el motor del trimestre: el consumo de los hogares creció un 3,2% en tasa interanual, la inversión lo hizo un 5,6% y las exportaciones de servicios, tanto turismo como otros sectores, mantienen tendencia ascendente. El mercado laboral registró un aumento de la ocupación del 0,8% en el trimestre, con dinámica que se ha prolongado en las primeras semanas del segundo.
La Cámara de Comercio de España proyecta para 2026 un crecimiento del PIB del 2,3%, la creación de unos 360.000 empleos y una bajada del desempleo hasta el 9,8%, siempre que el conflicto se resuelva con rapidez y los precios energéticos se estabilicen. En el escenario más favorable, CaixaBank Research sitúa el crecimiento anual «probablemente por encima del 2%» y con posibilidad de rozar el 2,4%.
Si el cierre del estrecho de Ormuz se prolonga y los precios del gas y el petróleo se mantienen elevados, el crecimiento podría perder hasta 0,7 puntos porcentuales y la inflación escalaría por encima del 4%, erosionando el poder adquisitivo de los hogares. La volatilidad energética que describe este escenario es exactamente el entorno que analiza AleaSoft cuando describe el papel estratégico de las baterías para grandes consumidores de energía. Pese al riesgo, el gasto de los hogares en ocio, restauración, moda y decoración sigue en alza, con empresas como Grupo Prodesco superando los 62 millones de facturación en 2025 con planes de expansión nacionales.
Pedro Sánchez expresó el rechazo del Gobierno a la escalada bélica y alertó de sus consecuencias para la inflación y el suministro energético. La Cámara de Comercio apuntó que una reapertura inminente del estrecho permitiría que el encarecimiento de las materias primas fuera transitorio, sin forzar cambios en la política monetaria de los bancos centrales.
Un 0,6% intertrimestral y un 2,7% interanual, según CaixaBank Research. El consumo de los hogares subió un 3,2%, la inversión un 5,6% y el empleo creció un 0,8%, por encima de las previsiones.
Si el cierre del estrecho se prolonga, los expertos estiman que el crecimiento podría perder 0,7 puntos porcentuales y la inflación superar el 4% en 2026, con efecto directo en el poder adquisitivo de los hogares y los márgenes empresariales.
La Cámara de Comercio de España estima la creación de 360.000 empleos y una caída del desempleo hasta el 9,8%, en el escenario en que el conflicto no se prolonga y la energía se estabiliza.
Los expertos calculan que si los precios energéticos se mantienen elevados durante todo 2026, la inflación podría superar el 4% y erosionar el consumo y los márgenes empresariales, frente a una previsión optimista que los sitúa dentro de rangos controlables.
