

La Consulta de Ostomías del Hospital Universitario Infanta Leonor, en Villa de Vallecas, ha obtenido la certificación HUCI-AENOR de buenas prácticas en humanización en su nivel más alto, «excelente». El centro, integrado en la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, se convierte así en el segundo hospital público madrileño que alcanza esta acreditación, que distingue a los servicios sanitarios con un modelo asistencial centrado en la persona.
El reconocimiento llega tras casi un año de evaluación, en el que se ha analizado cómo la consulta aplica el manual de buenas prácticas de Humanización de las Consultas de Ostomía elaborado por el proyecto HU-CI y validado por entidades del ámbito sanitario y de la estomaterapia.
Para celebrarlo, el hospital reunió esta semana a su equipo directivo y a los responsables de AENOR. Encabezaron el acto la directora gerente, Carmen Pantoja Zarza; el director de Enfermería, Daniel Cledera Asensio; el director médico, Antonio Jesús Roldán Rodríguez-Marín; y el responsable de la Región Centro de AENOR, Pedro Fernández García. Junto a ellos participaron profesionales de la consulta, miembros del proyecto HU-CI y un paciente.
La consulta acompaña al paciente desde la fase preoperatoria hasta el seguimiento posterior al alta. La enfermera estomaterapeuta es la pieza central del proceso: educa al paciente y a su familia, ofrece apoyo emocional y enseña a manejar la ostomía en casa. Ese acompañamiento facilita la adaptación a la nueva situación, refuerza el autocuidado y mejora la adherencia al tratamiento.
La actividad arrancó en 2014 de la mano de una enfermera experta en estomaterapia. Hoy son dos las profesionales que la lideran: Vanesa Serrano Sánchez, enfermera de práctica avanzada (EPA), y Eva María Martínez Savoini. Ambas han ido sumando iniciativas para reforzar la continuidad asistencial y consolidar a la unidad como referencia en el cuidado de las personas ostomizadas.
Una de las herramientas que más peso ha cogido es la consulta preoperatoria, dirigida a quienes van a someterse a una cirugía con ostomía o tienen alta probabilidad de necesitarla. En esa visita previa se hace una valoración integral —clínica, sociofamiliar y de recursos de apoyo— y se inicia el proceso educativo que facilita la recuperación. Durante el ingreso, las estomaterapeutas continúan formando al paciente, a la familia o al cuidador principal en las habilidades necesarias para manejar la ostomía con seguridad y autonomía.
A lo largo de 2025 la unidad ha atendido más de 1.300 consultas de pacientes con ostomías digestivas y urológicas. Junto a la asistencia, el equipo participa en la formación de otros profesionales sanitarios y mantiene una línea de trabajo en investigación y mejora continua de los cuidados en estomaterapia.
No es la primera vez que el hospital recibe un reconocimiento externo en los últimos meses. A principios de año el centro fue galardonado en los Premios Pulso por incorporar análisis predictivo con inteligencia artificial al riesgo cardiovascular, y en abril celebró el XIII Curso de innovación terapéutica en enfermedades autoinmunes sistémicas.
La acreditación HUCI-AENOR mide el grado de humanización de la atención sanitaria a partir del manual de buenas prácticas validado por entidades del ámbito sanitario y de la estomaterapia. El sello distingue a los servicios que aplican un modelo asistencial centrado en la persona, con foco en la cercanía y en la empatía con paciente y familia.
El hospital enmarca este reconocimiento dentro de una estrategia más amplia del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), que ha presentado su Plan Estratégico de Cuidados 2026-2027 y ve cómo los hospitales públicos madrileños mantienen índices de satisfacción del 95% entre los pacientes.
Una ostomía es una abertura quirúrgica que comunica un órgano interno —normalmente del aparato digestivo o del urinario— con el exterior a través de la piel del abdomen. La estomaterapia es la disciplina de enfermería que se ocupa de los cuidados, la educación y la rehabilitación de las personas portadoras de un estoma.
Es una certificación que evalúa cómo un servicio sanitario aplica los principios del proyecto HU-CI (Humanizando los Cuidados Intensivos) en el trato con el paciente. Tiene varios niveles, siendo el de «excelente» el más alto.
En el Hospital Universitario Infanta Leonor, situado en el distrito de Villa de Vallecas. Forma parte de la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid y comparte gerencia con el Hospital Virgen de la Torre.
La derivación llega habitualmente desde los servicios de Cirugía General, Cirugía Digestiva o Urología tras la indicación quirúrgica. La unidad atiende también a pacientes ya intervenidos para el seguimiento y la formación en autocuidado.
Significa que la consulta cumple con un protocolo verificado de atención humanizada: información clara antes de la cirugía, acompañamiento emocional, educación sanitaria personalizada y seguimiento estructurado tras el alta para favorecer la autonomía del paciente.
