Por tercera vez consecutiva, la localidad acogió la jornada de cierre de su popular piscina de agua salada, un evento que se ha convertido en una tradición esperada por los habitantes. La actividad, que marcó el final de la temporada de verano, contó con una amplia participación de la comunidad, quienes disfrutaron de diversas actividades recreativas y culturales. Los organizadores destacaron el éxito del evento, resaltando la importancia de estos encuentros para fomentar la convivencia y el bienestar social en la región.
El cierre de la piscina no solo representa el fin de la temporada estival, sino también una oportunidad para impulsar el turismo local. La celebración incluyó música en vivo, talleres y demostraciones deportivas, atrayendo a visitantes de áreas cercanas. Este tipo de iniciativas refuerzan el compromiso de las autoridades locales con el desarrollo comunitario y la promoción de espacios públicos como centros de encuentro y recreación para personas de todas las edades.
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