

Madrid sigue consolidándose como uno de los motores económicos de España, según las estadísticas laborales más recientes publicadas por el Gobierno central. En el último año, la capital ha generado un total de 107.280 nuevos empleos, lo que representa un 20,5% de todos los trabajos creados en el país. Esto significa que, en promedio, 294 personas encuentran empleo diariamente en la región.
El dinamismo del mercado laboral madrileño se refleja también en el aumento de los trabajadores autónomos. En comparación con el año anterior, la cifra ha aumentado en 5.122 personas, lo que supone un incremento del 1,2%. En un análisis mensual, desde el mes de octubre, el aumento ha sido de 1.614 autónomos, un 0,4% más. Estos incrementos superan los promedios nacionales y sitúan el número total de trabajadores por cuenta propia en 440.162, la cifra más alta jamás registrada en Madrid.
El desempleo también sigue una tendencia a la baja. Respecto al mes de octubre, el paro ha caído un 1,4%, lo que equivale a 3.903 desempleados menos. Este descenso es significativamente superior al promedio nacional, que se sitúa en el 0,8%. En términos interanuales, el número de desempleados se ha reducido en 11.189 personas, un 3,9% menos, situando la cifra total en 276.434, la más baja para el mes desde 2007.
El descenso del desempleo afecta positivamente tanto a mujeres (-3,4%) como a hombres (-4,6%) y se observa en todos los grupos de edad. Entre los menores de 30 años, el paro disminuyó un 3,5%, mientras que en la franja de 30 a 54 años la caída fue del 6%. Incluso en los mayores de 55 años, se experimentó una leve disminución del 0,8%. Los desempleados de larga duración también vieron una reducción del 2,4%, mientras que aquellos que llevan menos de un año sin empleo disminuyeron un 4,9%.
El descenso del paro se extiende a todos los sectores productivos, con servicios experimentando una disminución del 2,7%, la construcción del 10,4%, la industria del 4,2% y la agricultura del 14,4%.
Estos datos colocan a Madrid en una posición destacada en el ámbito laboral nacional, reflejando un panorama optimista de crecimiento y estabilidad que se esperaba desde hace tiempo. Las cifras no solo demuestran la capacidad de la región para generar empleo, sino también su resiliencia en diferentes sectores económicos.
