

La Comunidad de Madrid ha aprovechado el marco incomparable del «Fórmula 1 TAG Heuer Gran Premio de España 2026» para promocionar su sello distintivo de calidad agroalimentaria, M Producto Certificado. Este fin de semana, durante el evento deportivo internacional que se celebra en el circuito MADRING, los asistentes tienen la oportunidad de explorar la riqueza y diversidad de los productos gastronómicos madrileños.
Con el objetivo claro de resaltar la distinción y calidad de sus productos, la Comunidad ha instalado seis puntos estratégicos de degustación a lo largo de las instalaciones del circuito. Este montaje innovador consta de cuatro ‘food trucks’ y dos contenedores adaptados con cocinas de alta funcionalidad, diseñados para atraer tanto a los aficionados del automovilismo como a los apasionados por el buen comer.
En estos espacios, los asistentes pueden deleitarse con una selección minuciosamente curada de productos regionales. Destacan los quesos de oveja y cabra, que comparten protagonismo con los embutidos preparados con ternera de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Carne de la Sierra de Guadarrama. La oferta se completa con aceitunas de Campo Real, embajadoras de sabor inequívoco, y pratos emblemáticos como cocido madrileño, callos, y rabo de toro, que capturan la esencia misma de la cocina tradicional madrileña.
Para acompañar, se presenta una variedad de vermuts, perfectos para disfrutar junto a delicias como las palmeritas de Morata de Tajuña o el melón de Villaconejos, productos que reflejan la dedicación y pasión de los productores locales.
No menos importante es la inclusión de bocados rápidos pero no menos icónicos. Los famosos bocadillos de calamares, las croquetas, y las gildas ofrecen una experiencia que es tanto un retorno a lo clásico como una celebración de lo cotidiano, aliñados además con aceites de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Aceite de Madrid, que añaden un toque de elegancia a cada plato.
Con esta iniciativa, la Comunidad de Madrid busca poner en valor y dar visibilidad internacional a su patrimonio agroalimentario, una muestra de cómo la gastronomía puede convertirse en un potente motor de promoción cultural y económica. Este fin de semana en MADRING, la combinación de velocidad y sabor ha creado una plataforma que impulsa no solo la economía local, sino también el reconocimiento global de los productos de Madrid.
