
La tarde del sábado en Pelayos de la Presa se llenó de melodías ancestrales y un aire de resiliencia cuando la 39ª edición del festival Clásicos en Verano llegó a su fin en la Iglesia de la Asunción. Este evento, celebrado en uno de los 17 municipios recientemente golpeados por incendios en la Sierra Oeste, marcó un momento significativo para los asistentes, quienes encontraron en la música un respiro y una forma de unión después de las duras semanas vividas.
El acto de clausura contó con la distinguida presencia del consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, quien se unió al público para disfrutar del talento del ensemble de música antigua Aylanto. La agrupación presentó su recital «Ayres del Barroco. Sobrevolando la Europa del Barroco», una interpretación que transportó a los oyentes a través del continente con una selección de piezas barrocas cuidadosamente escogidas.
Clásicos en Verano, que forma parte del programa cultural estival Escenas de Verano, ha sido una iniciativa del Gobierno regional destinada a enriquecer la oferta cultural y apoyar la reactivación social en pequeñas localidades. Durante su edición de este año, iniciada el pasado 3 de julio, el programa ha logrado acercar más de 200 actividades a 164 municipios, fomentando la cultura en un verano marcado por la recuperación y la esperanza.
El festival no solo ha sido un compromiso con la cultura y el arte, sino también con las comunidades afectadas por el reciente desastre natural. En Pelayos de la Presa, la música se convirtió en un testimonio de fortaleza y un recordatorio de que, incluso después de la devastación, existe la posibilidad de reconstruir y volver a encontrar belleza y comunidad.
Mientras las notas del Barroco flotaban en el aire de la iglesia, los vecinos, aún con el eco de la tragedia resonando en sus vidas, encontraron en el evento una oportunidad para celebrar la vida y el espíritu compartido, recordando que la cultura puede ser un pilar fundamental en el proceso de sanación colectiva.
