

La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha presentado varias propuestas de sanciones y medidas de prevención en el marco de los recientes eventos deportivos de alto riesgo. Entre las actuaciones más destacadas, se ordena una multa de 30.000 euros para el club Real Betis Balompié debido a incidentes ocurridos durante el derbi sevillano contra el Sevilla FC, celebrado el pasado 1 de marzo.
Este castigo responde a que el Betis desatendió las instrucciones de la Policía Nacional y permitió la exhibición de dos pancartas no autorizadas en la grada. Los carteles contenían mensajes contra el presidente del Sevilla FC y el grupo ultra Biris Norte, y habían sido expresamente prohibidos por el coordinador de seguridad en el mismo día del partido. Además, dichas pancartas no fueron comunicadas ni autorizadas en la Junta Local de Seguridad, realizada en la Subdelegación del Gobierno, lo que agrava la infracción.
La comisión también señaló la aparición de dos botes de humo en la grada baja del sector Gol Sur, además de la ocupación indebida de vías de evacuación en esa misma zona. Estas alteraciones, dentro de un despliegue de seguridad que se consideraba de alto riesgo, reflejan la complejidad de mantener la convivencia en un escenario de máxima tensión y la necesidad de reforzar los controles en eventos deportivos de tal calibre.
Cabe destacar que estas incidencias no son aisladas. Un ejemplo fue la noche del 27 de febrero, cuando agentes de la Policía Nacional intervinieron para evitar un posible enfrentamiento entre radicales de ambos equipos en los alrededores de La Cartuja. Un grupo de 30 seguidores ultras, vestidos con ropa negra y portando objetos contundentes, fue detenido cuando transitaba por la Glorieta Olímpica en dirección al estadio. El operativo policial logró disuadir la posible violencia, que en ese momento se consideraba una amenaza latente en uno de los entornos más conflictivos.
En el ámbito de sanciones económicas, la Comisión propone que el club Real Sociedad de San Sebastián reciba una multa de 5.000 euros por la activación de una bengala roja en la grada baja del estadio de Anoeta durante las semifinales de la Copa del Rey frente al Athletic Club. La Ley 19/2007, de 11 de julio, prohíbe expresamente la tenencia, lanzamiento o activación de bengalas, petardos y explosivos en los recintos deportivos, por lo que la responsabilidad recae también en los organizadores, quienes deben garantizar el control de acceso y prevenir el ingreso de estos dispositivos peligrosos.
Por su parte, en el caso del Rayo Vallecano, se propone una multa de 1.500 euros y la prohibición de acceder a recintos deportivos durante tres meses para un seguidor que increpó verbalmente al presidente del club, Raúl Martín Presa, en el partido contra el Mallorca disputado el 12 de abril en Son Moix. La Policía ha vinculado a este aficionado con ciertos sectores ultras del club, aunque en este caso la incidencia fue de carácter verbal, pero significativa para reforzar los protocolos de comportamiento.
Complementariamente, la Comisión ha declarado de «alto riesgo» varias futuras confrontaciones deportivas, lo que implica una serie de medidas adicionales para garantizar la seguridad de los asistentes. Entre los eventos destacados se encuentran partidos internacionales y de clubes de primer nivel, como los encuentros del Real Madrid CF contra Hapoel de Tel Aviv en la Euroliga de Baloncesto programados para el 29 de abril y el 10 de mayo de 2026, o el clásico entre el Atlético de Madrid y el Arsenal, acordado para esa misma fecha en la UEFA Champions League a las 21:00 horas.
Otros partidos considerados de alto riesgo son el Rayo Vallecano vs Estrasburgo, en la Conference League, el 30 de abril; y enfrentamientos en diferentes categorías nacionales, como el Osasuna contra Sevilla, en Primera, o el Deportivo de La Coruña frente al Leganés en Segunda, todos previstos en fechas cercanas y con medidas especiales de control.
Estas designaciones obligan a los clubes a adoptar medidas de seguridad adicionales, incluyendo la prohibición de venta presencial de entradas el día del partido, la creación de espacios seguros para la afición visitante y el reforzamiento de los controles en accesos y zonas sensibles del estadio. Las fuerzas de seguridad intensifican sus despliegues preventivos, con especial atención a la vigilancia de las hinchadas ultras y en coordinación con todos los operadores involucrados en la organización de estos eventos.
El compromiso de las autoridades continúa siendo la protección de los asistentes y la prevención de episodios violentos o xenófobos, en un escenario donde la gestión de la seguridad se vuelve fundamental para mantener la integridad del espectáculo deportivo y la convivencia ciudadana.
Fuente: Ministerio del Interior
