En un nuevo capítulo del prolongado cierre de gobierno en Estados Unidos, la Cámara de Representantes ha aprobado finalmente la propuesta de financiación tras un intenso debate y votación en la que participaron por primera vez desde el 19 de septiembre. Con 222 votos a favor, la propuesta recibió el respaldo necesario para avanzar hacia la firma presidencial de Donald Trump, cuya acción se anticipa para poner fin a un shutdown que se extendió por 43 días, el más largo en la historia del país. Este cierre parcial del gobierno federal mantuvo a 750,000 empleados suspendidos de empleo y sueldo, mientras que numerosos servicios públicos, incluidos monumentos, parques nacionales y aeropuertos, permanecieron cerrados o funcionando con limitaciones. La reapertura depende ahora de la ceremonia de firma planeada en Washington.
Mientras tanto, las tensiones políticas internas continúan siendo evidentes, especialmente dentro del Partido Demócrata, que enfrenta desafíos tras recientes deserciones y crisis tras bastidores. El acuerdo de financiación asegura el funcionamiento del gobierno solo hasta finales de enero próximo, con previsiones presupuestarias que podrían desencadenar una nueva crisis. Paralelamente, se desarrollan maniobras en el Congreso sobre la publicación de archivos relacionados con el caso de Jeffrey Epstein, elevando la tensión política. La reciente divulgación de correos vinculados a Trump ha reavivado polémicas sobre su relación pasada con Epstein, mientras la Casa Blanca de Trump niega cualquier implicación, describiéndolo como una distracción de la resolución del cierre gubernamental.
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