La Asamblea Nacional francesa ha aprobado, sin sorpresas y por unanimidad, la prórroga de los presupuestos de 2025, una medida de urgencia impulsada por el primer ministro Sébastien Lecornu tras el rechazo de su propuesta presupuestaria para 2026. Esta decisión, que evita la parálisis administrativa temporalmente, aún debe recibir el visto bueno del Senado. La ley de emergencia permite al Estado continuar recaudando impuestos y financiando servicios esenciales, pero no otorga margen para nuevas inversiones ni ajustes necesarios para reducir el endeudamiento. La situación refleja el persistente bloqueo político y económico que enfrenta el país, con una deuda pública significante del 117% del PIB y un déficit del 5.4% en camino de ser difícilmente corregido. En este contexto, las instituciones como el Tribunal de Cuentas y el Banco de Francia subrayan la urgencia de un ajuste fiscal a partir de 2026, mientras que el panorama político sigue siendo incierto debido a las profundas divisiones en la Asamblea.
La estrategia del gobierno francés es retomar las negociaciones presupuestarias cuanto antes, tras el receso navideño, con la esperanza de aprobar un nuevo presupuesto a finales de enero. Las reuniones recientes de Lecornu con la oposición, dejando de lado a los partidos de extrema derecha e izquierda, han buscado disminuir las tensiones. Sin embargo, las diferencias persisten: la izquierda demanda un aumento del gasto social financiado por impuestos más altos a las grandes fortunas, mientras que la derecha y los aliados de Macron defienden que los recortes son la única solución viable. Con elecciones municipales programadas para marzo, el tiempo es crítico para alcanzar un acuerdo que no solo resuelva el estancamiento presupuestario, sino que también mitigue la inestabilidad política en un parlamento fragmentado desde las elecciones de 2022. La situación se intensificó tras la disolución del Parlamento por Emmanuel Macron y la repetición de elecciones, que resultaron en una Asamblea aún más polarizada y con dificultades para llegar a consensos.
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