

En un ambiente cargado de tradición y emociones, la histórica Plaza de Cervantes de Alcalá de Henares ha sido el escenario del desfile anual de la Hermandad de Cabos Primeros de España (HECAPE). Este evento ha servido como el acto central de su séptimo Encuentro Nacional, que reúne a veteranos de todas las ramas del Ejército Español, consolidando un vínculo que atraviesa generaciones.
La ceremonia fue presidida por la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, quien estuvo acompañada por destacados miembros del gobierno municipal, entre ellos el tercer teniente de alcaldesa y concejal de Hacienda y Patrimonio Municipal, Gustavo Severien, y el concejal Antonio Saldaña. Junto al presidente de HECAPE, Félix Duque Cabanillas, la alcaldesa realizó una revista a los veteranos que orgullosamente formaban en la plaza. Piquet y las demás autoridades participaron también en un solemne homenaje a la Bandera Nacional y a los caídos de las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El evento incluyó una emotiva entrega de condecoraciones a varios veteranos, en reconocimiento a su incansable labor y dedicación a la hermandad. Durante su intervención, Judith Piquet expresó su gratitud a HECAPE por elegir Alcalá de Henares como sede del encuentro de este año. Destacó los profundos lazos históricos de la ciudad con el Ejército Español, algo tangible en sus edificios, calles y plazas, y que perdura en la memoria colectiva de sus habitantes.
«Nos emocionamos junto a vosotros», afirmó la alcaldesa, refiriéndose al profundo compromiso y orgullo que los veteranos muestran al mantener el galón de cabo primero, un símbolo emblemático del Ejército. Piquet subrayó cómo estos valores no solo fomentan la unidad entre los miembros de HECAPE, sino que también refuerzan el sentido de cohesión y patriotismo entre todos los presentes.
El desfile de HECAPE en Alcalá de Henares no solo reafirmó el vínculo entre la ciudad y el Ejército, sino que también puso de manifiesto la importancia de mantener vivas las tradiciones y el respeto a quienes han dedicado su vida al servicio de la nación. Una jornada marcada por el respeto, la gratitud y el orgullo, que ha dejado una impronta imborrable tanto en los participantes como en los espectadores que se congregaron en una de las plazas más emblemáticas de la ciudad.
