
En un nuevo episodio de tensiones políticas en España, el partido encabezado por Carles Puigdemont, JxCat, ha calificado al monarca Felipe VI como «extremista». Esta declaración surge en un contexto de creciente confrontación tras las declaraciones del rey, quien ha reafirmado su postura en contra del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, defendiendo la unidad de España. Las palabras del monarca han sido vistas por JxCat como una postura radical que amplía la brecha entre el gobierno español y el movimiento independentista catalán, quienes califican su discurso de intransigente y provocador, exacerbando las tensiones históricas entre ambas partes.
Por otro lado, Oriol Junqueras, líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), ha acusado a Felipe VI de hacer «apología de la violencia» al referirse al referéndum como un acto ilegal que debería ser impedido con todas las herramientas del Estado. Junqueras sostiene que este tipo de discursos no solo ignoran las demandas democráticas del pueblo catalán, sino que también legitiman el uso de la fuerza, instando al Estado a adoptar medidas más represivas. Estas duras acusaciones por parte de los líderes independentistas catalanes reflejan un creciente clima de confrontación política que podría tener implicaciones significativas para el futuro de las relaciones entre Cataluña y el gobierno central.
Leer noticia completa en El Mundo.
