
La imagen de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años con gorro de conejo y mochila de Spider-Man rodeado de agentes federales, se ha convertido en el símbolo de un endurecimiento migratorio que ha generado críticas tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Liam fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) junto a su padre en su hogar en Minnesota, supuestamente como parte de una estrategia para facilitar la intervención policial. Esta detención ha intensificado el debate sobre las políticas migratorias de la administración Trump, especialmente después de que un juez federal de inmigración en Nueva York negara la solicitud de asilo de la familia, originaria de Ecuador. A pesar de la apelación presentada por sus abogados, la amenaza de deportación sigue latente, ya que la familia puede permanecer en el país solo mientras su caso está en revisión.
El caso ha generado una ola de protestas y llamados a la empatía, pero el gobierno ha mantenido su postura firme, utilizando mecanismos como la expulsión expedita para acelerar el proceso de deportación. El caso ha sido criticado por haber impedido que la familia expusiera adecuadamente su situación ante un juez, mientras el abogado Paschal Nwokocha denuncia una falta de oportunidad para presentar los méritos del caso. La determinación judicial fue seguida de una orden de liberación del niño por parte del juez federal Fred Biery, quien condenó la operación como una «búsqueda mal concebida» de cuotas de deportación. Mientras la comunidad escolar de Columbia Heights expresa su apoyo a la familia y espera un cambio en la decisión, el futuro de Liam y sus padres ahora depende de la Junta de Apelaciones de Inmigración, un organismo que en su mayoría está compuesto por designados de la administración vigente.
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