
En un contexto laboral cada vez más desafiante, la gestión de las vacaciones anuales se ha convertido en un tema de creciente preocupación entre los trabajadores y expertos en derecho laboral. Recientemente, advierte el abogado laboralista Juanma Lorente, muchos empleados podrían estar en riesgo de perder días de descanso correspondientes a 2025 si no actúan con anticipación y conocimiento de sus derechos.
Lorente, a través de un vídeo difundido en su perfil de TikTok, destaca que aunque nadie desea «quedarse sin vacaciones», la realidad indica que algunos empleados podrían llegar a esa situación si no toman medidas. La advertencia principal apunta a quienes aún no han utilizado la totalidad de sus días libres asignados para este año.
El abogado identifica dos escenarios principales que pueden llevar a la pérdida de estas vacaciones: uno, cuando el trabajador solicita sus días de descanso y la empresa se los niega o impide su disfrute. En estos casos, Lorente aclara que las vacaciones no prescriben y que, en caso de problemas, pueden ser reclamadas para disfrutarlas en 2026 sin pérdida alguna. Recomienda además presentar reclamaciones formales, ya que si la empresa impide el acceso a estos días, la ley favorece la conservación del derecho a su disfrute posterior.
El segundo escenario que alerta Lorente es aquel en el que el trabajador deja algunos días «por si acaso» para usarlos a fin de año. Si estos días no son utilizados en 2025 y no existen obstáculos por parte de la empresa, la posibilidad de perderlos aumenta, siempre y cuando la decisión de no tomarlos haya sido únicamente del trabajador y no de una restricción empresarial. En estos casos, al no existir impedimentos, la ley podría considerar que esos días se prescriben, y reclamarlos sería más complicado.
El experto insiste en que la clave para evitar la pérdida de vacaciones es la acción preventiva. Aquellos empleados que enfrentan problemas para disfrutar sus días deben reclamar formalmente a la empresa, solicitando el derecho a usufructuarlos en el próximo ejercicio. La recomendación es clara: si las vacaciones no se disfrutan por decisiones o incumplimientos del empleador, estas no caducan y pueden retrasarse para el año siguiente.
Por otro lado, quienes voluntariamente dejan algunos días sin usar en espera de posibles circunstancias futuras, corren el riesgo de que, cuando deseen disfrutarlos, la empresa rechace la solicitud, considerándolos automáticamente como perdidos. Por ello, Lorente enfatiza en la importancia de gestionar estos derechos con antelación y de mantener un diálogo abierto con las empleadoras para planificar el uso de los días pendientes.
Finalmente, el abogado hace un recordatorio sobre la importancia de aprovechar el período de descanso laboral. En sus palabras, «Vaya triste guasa no disfrutar de vacaciones que te corresponden con la cantidad de horas que le echamos al cabo del año al trabajo». Su consejo es actuar cuanto antes, dado que «puedes quedarte sin vacaciones si no las disfrutas ya». La estrategia recomendada es reclamar en caso de obstáculos y priorizar el derecho al descanso, fundamental no solo para mantener la salud física y mental, sino también para valorar el esfuerzo realizado durante todo el año laboral.
