

Las sanciones laborales en el entorno empresarial representan un peligro muchas veces subestimado por los propios trabajadores, incluso en comparación con el despido. Según el análisis del abogado laboralista Juanma Lorente, estas medidas pueden tener consecuencias más severas si no se gestionan adecuadamente, tanto desde el punto de vista económico como legal.
Lorente explica que las sanciones en la empresa, como suspensiones o amonestaciones, poseen un impacto que puede pasar desapercibido para muchos empleados. Sin embargo, advierte que su gravedad radica en la posibilidad de acumularse y convertirse en una herramienta para justificar despidos disciplinarios sin derecho a indemnización. Además, la severidad de estas sanciones no solo está en la reducción de días sin trabajo, sino en la pérdida de ingresos durante esos periodos.
El abogado resaltó que, a diferencia del despido, la sanción de suspensión de empleo y sueldo implica que la persona no solo dejará de trabajar durante un periodo determinado, sino que también dejará de percibir salario alguno. «Eso significa tres meses sin ingresos, sin que entre dinero en la casa. Es una locura que la gente no valore suficiente», comentó Lorente en un video en su canal de TikTok. La comparación fue clara: recibir el paro al día siguiente del despido resulta mucho más beneficioso que soportar una suspensión sin sueldo prolongada.
Otro de los riesgos alarmantes que señaló es que las sanciones menores, como amonestaciones por escrito, si no se impugnan, pueden convertirse en justificación para un despido disciplinario posterior. Adelantó que si estas sanciones se repiten, la empresa podría tener motivos legítimos para desvincular al trabajador de manera definitiva, sin indemnización alguna.
El especialista advirtió también que muchas veces las sanciones parecen inocuas, pero su acumulación puede perjudicar gravemente las posibilidades de defensa en caso de un despido formal. La reiteración de amonestaciones, sin la oportuna impugnación, puede resquebrajar la relación laboral y facilitar un despido legalmente válido.
Por ello, Lorente insistió en la necesidad de estar alerta ante cualquier sanción recibida. Recomendó consultar con un especialista y actuar con prontitud, ya que los plazos para presentar reclamaciones suelen ser cortos. La información y la prevención son las mejores herramientas para proteger los derechos laborales y evitar que medidas administrativas aparentemente menores tengan un impacto negativo en la estabilidad económica del trabajador.
En definitiva, el análisis del abogado deja en evidencia la importancia de una gestión activa frente a las sanciones internas, que muchas veces pasan inadvertidas pero que pueden ser el preludio de mayores complicaciones laborales si no se toman las acciones correspondientes en tiempo y forma.
