

En un esfuerzo por cerrar la brecha digital entre generaciones, este jueves ha tenido lugar la clausura de un curso innovador en el Centro Municipal de Mayores Mirasierra, en el distrito de Fuencarral-El Pardo. Presidido por el concejal del distrito, José Antonio Martínez Páramo, el evento ha celebrado una colaboración intergeneracional singular: estudiantes del Instituto de Enseñanza Secundaria Blanca han sido los encargados de impartir formación en el uso de teléfonos móviles y ordenadores a los mayores del distrito.
Durante su intervención, Martínez Páramo expresó su profundo agradecimiento a los jóvenes instructores, destacando su dedicación y compromiso como un ejemplo inspirador de cómo tender puentes entre generaciones. «Este tipo de iniciativas no solo fomentan el aprendizaje de nuevas tecnologías, sino que también promueven el respeto y la empatía entre las diferentes edades», apuntó el concejal.
El curso, que se ha desarrollado a lo largo de varias semanas, ha permitido que los mayores adquieran habilidades prácticas para manejar dispositivos digitales, facilitándoles un acceso más directo y cómodo a las herramientas y servicios que muchas veces se encuentran en el mundo digital. Desde el envío de correos hasta el uso de aplicaciones de mensajería instantánea y redes sociales, los participantes han aprendido a navegar en un entorno digital que, de otra manera, podría resultarles intimidante.
Para los alumnos del Instituto Blanca, esta experiencia ha representado una oportunidad para aplicar sus conocimientos tecnológicos en un contexto real, mientras desarrollaban habilidades de comunicación y enseñanza. Según comentaron algunos estudiantes, enseñar a los mayores les ha permitido asimismo aprender a ser más pacientes y a encontrar formas creativas de explicar conceptos que, para ellos, resultan casi intuitivos.
El concejal subrayó la importancia de este tipo de colaboraciones, instando a más instituciones educativas y comunitarias a buscar formas de colaboración que enriquezcan tanto a jóvenes como a mayores. Con el éxito alcanzado por esta experiencia piloto, no cabe duda de que en Fuencarral-El Pardo se seguirá apostando por la intergeneracionalidad como forma de construir una comunidad más unida e inclusiva.
Esta actividad se enmarca dentro de una serie de esfuerzos del Ayuntamiento de Madrid para fomentar la inclusión digital y garantizar que ningún ciudadano quede excluido de las ventajas que proporciona la tecnología. La iniciativa ha sido recibida con entusiasmo por los participantes, quienes expresaron su gratitud y satisfacción al finalizar el curso. Con un sentimiento compartido de logro, todos coincidieron en que el conocimiento adquirido no solo les ayudará en su día a día, sino que también les permitirá mantenerse conectados con sus seres queridos y el mundo que los rodea.
